La jefa de Gobierno capitalina, Clara Brugada Molina, oficializó la declaratoria de «Los saberes y prácticas del pan dulce tradicional» como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Ciudad de México, mediante la publicación del decreto correspondiente en la Gaceta Oficial.
La resolución reconoce la relevancia de la repostería y panadería artesanal como manifestación de la memoria colectiva, las costumbres y la transmisión de conocimientos intergeneracionales en la capital. El documento establece que las medidas de conservación y salvaguarda quedarán sujetas a los lineamientos de la Secretaría de Cultura local. Cifras del sector panificador señalan que en el país existen más de mil variedades de pan dulce, rubro que representa el 25 % del consumo nacional de pan, estimado en cerca de 33.7 kilogramos por persona al año.






