PODER Y CRITICA | REDACCIÓN | El documento interno de un grupo editorial donde se le pidió a los reporteros que no hablaran ni a favor ni en contra de Rafael Marin Mollinedo, titular de Aduanas México, confirmó lo que que este medio ha sostenido: desde la Coordinación de Comunicación del Gobierno del Estado se destinan millones de pesos para coaccionar y silenciar a medios en Quintana Roo.
Laura Aguilar Loredo, Coordinadora General de Comunicación del gobierno del estado y el Vicegobernador Cuitláhuac Bardán Esquivel son los encargados de las guerras sucias contra los fundadores de Morena contra el funcionario quien desde Palacio Nacional confirmó su interés por contender en el proceso interno de Morena para la gubernatura de Quintana Roo.
Al ser cuestionado sobre sus aspiraciones políticas para suceder a la actual administración, Marín Mollinedo utilizó el popular refrán político para dejar clara su postura: «Todo el que respira, aspira»; con esta declaración, el funcionario rompió el silencio sobre sus planes a futuro, sumándose formalmente a la lista de aspirantes que buscan la candidatura del partido guinda en la entidad por lo que en las últimas horas los medios sumisos, comprados o coaccionados al servicio del poder estatal, se sumaron a una campaña de linchamiento en su contra.
El despilfarro del dinero del pueblo para arremeter contra Marín Mollinedo también es evidente en los medios nacionales que al unísono replicaron ‘reportajes’ sobre las propiedades del fundador del lopezobradorismo en la entidad, sin tomar en cuenta su desempeño comp empresario de años en el ámbito comercial y fundador por igual de una estructura de cadena de suministras de frutas y verduras para la Rivera Maya desde el año 1994.
Poder y Crítica ha documentado que durante los últimos tres años, la Coordinación General de Comunicación se le asignó un presupuesto anualmente de más de 150 millones de pesos, para este año tiene un partida 174 millones 526, mil 83, pero en la realidad por la manos de Aguilar Loredo y el autollamado representante de Claudia Sheinbaum en Quintana Roo, Bardán Esquivel han operado a su conveniencia más de mil millones de pesos y se preparan para pegar el gran golpe de su vida en este año que inician formalmente la elección del 2027.
Hemos recalcado que Laura Aguilar se desempeñó en el área de Comunicación Social en la presidencia municipal de Benito Juárez (Cancún), cuando llego con cartas credenciales que había fungido como directora general adjunta de información en la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) al inicio del sexenio de Andrés Manuel López Obrador, además de que presumía el padrinazgo de Julio Sherrer y que presume haber ganadeo en un año más de 26 millones de pesos que ella misma declaro en su situación de declaración patrimonial.
El amasiato (laboral) de Aguilar Loredo y Bardán Esquivel, trabaja a la perfección para lucrar con el presupuestop ‘oficial’ de 170 millones de pesos anuales, pero por fuera negocian con medios impresos nacionales y locales prebendas de las que piden comisión; lo mismo sucede en los medios electrónicos y supuestos influencers a los que les hacen millonarios pagos a través de otras secretarias del estado y organismos, y hasta de las universidades donde pueden pagar miles de pesos para hablar bien de la lucha contra la delincuencia, para maquillar cifras de homicidios, desapariciones y sobre todo la creciente pobreza en la zona maya reconocida oficialmente por la Secretaría del Bienestar.
Hoy, los medios comprados y al servicio de la dupla que gobierna en Quintana Roo (More4na-Verde), han enfocado sus baterías con mayor dureza contra Marín Mollinedo, quien asegura que está dedicado de tiempo completo a las actividades y acabar con la corrupción en Aduanas de México; respetuoso de los tiempos electorales asegura que los acuerdos internos de Morena y el calendario electoral que se fije, serán su ruta: no hay prisa, a pesar de la campa de desprestigio en su contra. Los resultados pesan más que los miles de millones dedicados a páginas en la CDMX a través del Vicegobernador Cutiláhuac Bardán y Laura Aguilar.







