La historia criminal de uno de los narcotraficantes más poderosos y escurridizos del mundo ha llegado a su capítulo final. Ismael “El Mayo” Zambada, cofundador del Cártel de Sinaloa, fue condenado este lunes a cadena perpetua por un tribunal federal en Brooklyn, Nueva York, tras ser hallado culpable de graves delitos relacionados con el tráfico internacional de cocaína y fentanilo.
Disculpa pública y petición de clemencia médica
Antes de escuchar la sentencia dictada por el juez Brian Cogan, el capo de 76 años leyó una carta en la que pidió perdón a todas las personas y familias afectadas por sus acciones, e instó a las nuevas generaciones a evitar caer en los mismos errores.
Durante el proceso, su defensa legal, encabezada por el abogado Frank Perez, solicitó que Zambada cumpla su condena en un hospital penitenciario, argumentando que enfrenta múltiples problemas de salud derivados de su edad y que requiere atención médica continua. Sin embargo, los fiscales federales advirtieron sobre los graves riesgos de seguridad que representa, dejando la decisión final en manos de la Oficina Federal de Prisiones.
El fin de la cacería y una millonaria sanción
La sentencia marca el cierre definitivo de los esfuerzos de la justicia estadounidense por llevar ante los tribunales al histórico líder del narcotráfico, quien eludió su captura durante décadas hasta su arresto en 2024, tras ser trasladado a territorio estadounidense en un vuelo que, según su defensa, derivó de un secuestro en México.
Además de la cadena perpetua, el juez impuso a Zambada una sanción financiera por 15 mil millones de dólares, cifra que representa las ganancias acumuladas por el Cártel de Sinaloa bajo su liderazgo criminal.
Los detalles de una carrera criminal sin precedentes
Al haberse declarado culpable en agosto de 2025 de participar en una empresa criminal continua y conspiración de crimen organizado —reconociendo su responsabilidad en 85 delitos subyacentes—, los fiscales detallaron la magnitud de su imperio:
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Tráfico masivo: Desde la década de 1980 hasta su captura, el cártel fue responsable de transportar al menos 1.5 millones de kilogramos de cocaína hacia Estados Unidos.
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Operación global: Zambada fungió como el estratega y negociador principal, coordinando el envío de drogas desde Sudamérica mediante barcos y aeronaves, además de corromper a funcionarios mexicanos mediante millonarios sobornos.
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Violencia interna: La fiscalía documentó órdenes directas de asesinatos, incluyendo el de su propio sobrino, Eliseo Imperial Castro («Cheyo Antrax»), y represalias violentas por el robo de cargamentos de fentanilo en 2023.
Con esta sentencia, que se suma a la dictada en su momento contra su exsocio Joaquín «El Chapo» Guzmán, la justicia estadounidense sella el expediente de los máximos operadores históricos del cártel que inundó de drogas y violencia las fronteras internacionales.






