PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Tras décadas de abandono rural y migración de jóvenes hacia las ciudades, la iniciativa privada apuesta por recuperar la vocación ganadera en Campeche mediante ciencia y tecnología. El proyecto, impulsado por Grupo Trusot y encabezado por el empresario Eduardo Trujillo Uribe, busca crear un hato tropical competitivo a través de mejoramiento genético de reses Brahman, inseminación artificial y manejo especializado de pastos.
La propuesta contempla una inversión de entre 70 y 100 millones de dólares en varios estados del país. En Campeche, el plan central es instalar un frigorífico en Escárcega con capacidad exportadora, acompañado de un esquema de donación de semen de toros de alta genética para pequeños productores. La meta es alcanzar hasta 800 mil vacas pariendo en la región.
“El objetivo es que el sureste tenga ganado adaptado a sus condiciones y que los pequeños ganaderos puedan vender a un precio justo, sin depender de intermediarios”, señaló Pedro Valencia, asesor del proyecto.
El plan también incluye acciones en otros sectores: en Veracruz, la reactivación del cultivo de tabaco con una planta procesadora; y en Hidalgo, la renovación de millones de plantas de café, con miras a integrar cadenas productivas más rentables para los agricultores.
Trujillo subrayó que la estrategia busca no solo repoblar el campo con ganado, sino también con ganaderos comprometidos, convencido de que “cuando se cumple lo prometido, la gente se vincula y trabaja con más entusiasmo”.






