La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, anunció la creación de una unidad especial de investigación para esclarecer los hechos relacionados con un presunto operativo conjunto con agencias estadounidenses contra el narcotráfico, en medio de cuestionamientos del Gobierno federal sobre la legalidad de dicha colaboración.
Durante una conferencia de prensa, la mandataria informó que la nueva instancia será encabezada por Wendy Paola Chávez Villanueva, actual titular de la Fiscalía Especializada en Atención a Mujeres Víctimas del Delito por Razones de Género y a la Familia en el estado.
Campos destacó la trayectoria de la funcionaria en materia de procuración de justicia y aseguró que su desempeño garantizará objetividad y profesionalismo en el desarrollo de las investigaciones. Añadió que, mientras dure el proceso, otra persona de la fiscalía asumirá de manera temporal la titularidad de esa área, aunque no se reveló su identidad.
La gobernadora explicó que la unidad tendrá como objetivo investigar los hechos ocurridos entre el 17 y el 19 de abril, relacionados con el desmantelamiento de un presunto narcolaboratorio de gran escala dedicado a la producción de metanfetaminas y otras drogas sintéticas.
Señaló que, debido a la relevancia del caso, será la fiscal designada quien informe a la opinión pública sobre los avances, dentro de los límites legales, y precisó que su gobierno evitará emitir posicionamientos que puedan interferir en el curso de las indagatorias.
Campos reiteró que su administración mantendrá una estrategia firme contra la delincuencia organizada, en coordinación con distintas instituciones y con la colaboración necesaria para preservar la paz y el estado de derecho.
Asimismo, vinculó el caso con un golpe significativo a las finanzas del crimen organizado, al impedir la distribución de millones de dosis de droga, lo que —afirmó— contribuye a reducir adicciones y violencia.
El anuncio se da tras una reunión con el secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, con quien se acordó reforzar la coordinación entre los niveles de gobierno.
La controversia surgió luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo solicitara explicaciones sobre la posible participación de agentes estadounidenses en el operativo, al subrayar que cualquier cooperación en materia de seguridad debe contar con autorización del Ejecutivo federal.






