La Ciudad de México inauguró el Centro Integral de Bienestar y Convivencia Animal Xolotl, el albergue público más grande de México y el segundo de América Latina, con capacidad para resguardar de manera simultánea a 600 perros y gatos en situación de abandono o maltrato.
El complejo fue presentado por la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, en la Alameda Oriente, alcaldía Venustiano Carranza. El proyecto se desarrolló en un predio de 51 mil 729 metros cuadrados, con 6 mil 402 metros cuadrados de construcción distribuidos en 27 módulos, y requirió una inversión pública de 112 millones de pesos.
De acuerdo con el Gobierno capitalino, Xolotl no es un refugio tradicional de jaulas. Cuenta con 20 módulos caninos, 100 estancias diferenciadas para el día y la noche, áreas individuales para animales reactivos, zonas verdes a cielo abierto, consultorio veterinario, quirófano, área de cuarentena, recuperación, estética canina, almacenes, planta de tratamiento de agua, composta y espacios para voluntariado.
El área exclusiva de alojamiento animal abarca mil 240 metros cuadrados y está diseñada bajo el modelo de los cinco dominios del bienestar animal: alimentación adecuada, entorno saludable, atención médica, comportamiento social mediante el juego y estado mental positivo.
“Por primera vez la ciudad invierte con recursos públicos para llevar a cabo este servicio. Pasamos de considerar a los animales como objetos a reconocerlos como sujetos y seres sintientes, tal como lo manda nuestra Constitución”, afirmó Brugada durante el acto inaugural.
La mandataria explicó que el nombre Xolotl alude a la deidad prehispánica hermana de Quetzalcóatl, guía de las almas hacia el Mictlán y representada como perro. El centro buscará rescatar, rehabilitar, alimentar, socializar y dar en adopción responsable.
En el mismo perímetro de la Alameda Oriente, el gobierno proyecta la construcción de la Utopía Animal, un parque lúdico de convivencia para personas y sus mascotas. Aunque ya fue inaugurado, Xolotl aún inicia su proceso administrativo para entrar en operación plena.






