La sofisticación tecnológica y el incremento en el uso de aeronaves no tripuladas (drones) por parte de cárteles de la droga en Latinoamérica amenaza con complicar las estrategias de seguridad en la frontera norte, advirtió una evaluación del Gobierno de Estados Unidos citada por The Washington Post.
De acuerdo con funcionarios estadounidenses y mexicanos, las organizaciones criminales han expandido sus capacidades operativas mediante la vigilancia de patrullajes policiales, el mapeo de rutas de contrabando y el reclutamiento de personal capacitado en el conflicto armado entre Rusia y Ucrania —incluyendo excombatientes colombianos— para evadir sistemas de interferencia electromagnética y adaptar unidades con mayor autonomía y capacidad de carga bélica. Ante esta amenaza, las Fuerzas Armadas de Estados Unidos han desplegado sistemas láser de alta energía que han permitido el derribo de 11 drones en la zona fronteriza, mientras el Departamento de Estado coordina acciones diplomáticas y de inteligencia con autoridades mexicanas y ucranianas para mitigar la transferencia de tecnología militar a los grupos delictivos.





