Una violenta oleada de tormentas supercelulares y tornados azotó las regiones periféricas de Chicago el pasado jueves 11 de junio de 2026, dejando a su paso un rastro de destrucción estructural, comunidades incomunicadas y apagones masivos que afectaron a cerca de 700 mil usuarios en el centro-norte y noreste de los Estados Unidos. El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) confirmó que el brote incluyó múltiples tornados de fuerza considerable, impactando severamente a localidades de Illinois e Indiana.
El sistema meteorológico fue impulsado por un choque térmico extremo entre una masa de aire frío procedente de Canadá y los altos índices de calor y humedad que han imperado en la región del Atlántico medio.
Devastación en Streator: Tornado clasificación EF-3
La ciudad industrial y agrícola de Streator, Illinois, ubicada al suroeste de Chicago, sufrió uno de los impactos más feroces del brote. El NWS confirmó de manera preliminar que la localidad fue golpeada por un tornado de categoría EF-3, el cual provocó el colapso total de múltiples viviendas unifamiliares, voladuras de techos y escenas de devastación donde muebles y escombros quedaron esparcidos por kilómetros.
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Operativo de Emergencia: Ante la magnitud de los daños, las autoridades locales habilitaron de inmediato un centro de reunificación familiar en el Palacio Municipal (Ayuntamieto) y la Cruz Roja instaló un albergue temporal para los residentes desplazados.
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Saldo Humano: A pesar de que los equipos de rescate tuvieron que sacar a personas de entre los escombros de sus hogares destruidos, la alcaldesa de Streator, Tara Bedei, confirmó con alivio que no se registraron pérdidas humanas en el municipio.
Merrillville bajo el impacto de un tornado EF-2
De forma paralela, en el noroeste de Indiana, la comunidad de Merrillville (situada a unos 53 kilómetros de Chicago) recibió el impacto directo de un tornado categoría EF-2. Minutos antes del desastre, el departamento de policía local emitió alertas críticas pidiendo a la población buscar refugio subterráneo o en estructuras centrales ante el descenso de una imponente columna de aire.
Infraestructura escolar dañada: La fuerza del viento arrancó por completo secciones del techo de la escuela secundaria Andrean High School, obligando al cierre total del campus debido al riesgo latente por líneas de alta tensión caídas, vidrios rotos y escombros inestables. Reportes de la alcaldía local estiman que más de 200 edificios e inmuebles sufrieron daños estructurales severos en este perímetro.






