Fortalecer la calidad de la producción pictórica y abrir espacios de diálogo y reflexión sobre la pintura contemporánea es el eje central de la nueva edición de la bienal que impulsa el curador Ricardo Duarte, presentada esta semana en el Centro de las Artes de CONARTE.
“La bienal no es solo un concurso de obra colgada; es una plataforma para pensar qué significa pintar hoy, cómo se conecta con la sociedad y qué preguntas nos plantea la imagen”, explicó Duarte durante la rueda de prensa. El proyecto retoma el espíritu itinerante que ha caracterizado a certámenes como la Bienal FEMSA, que nació en Monterrey y ha evolucionado hacia un modelo más flexible de exhibición y debate.
Para Duarte, el reto está en superar la idea de la pintura como técnica aislada y situarla en conversación con los problemas actuales: territorio, memoria, violencia, medio ambiente y nuevas tecnologías. “Queremos que el público no solo observe, sino que cuestione la manera en que miramos, sentimos y habitamos el mundo a través del pigmento y el trazo”, señaló, en sintonía con lo que plantean docentes y artistas en muestras recientes como “Solo de Pintura” de la Universidad de las Artes.
La bienal incluirá un programa público con mesas de análisis, visitas guiadas y talleres abiertos. Participarán voces clave en la evolución de estos certámenes, como curadores, historiadores y artistas que han empujado la transición de modelos rígidos a formatos de reflexión colectiva. La edición anterior, exhibida entre marzo y julio en Nuevo León, atrajo a más de 111,000 visitantes y demostró que el interés por la pintura sigue vigente cuando se generan contextos de diálogo.
“Necesitamos más crítica sobre las obras, más videos, textos y podcasts que hablen de pintura sin solemnidad, pero con rigor”, agregó Duarte. La convocatoria abrirá en mayo y priorizará propuestas que articulen pensamiento visual, no solo destreza técnica. El comité curatorial evaluará cómo cada pieza condensa ideas y abre preguntas, porque “el cuadro no explica, sugiere; no desarrolla, condensa”, citó Duarte.
La bienal regresará así a su “lugar natural”: Monterrey, donde surgió hace más de tres décadas como Bienal de Monterrey. Hoy, con formato itinerante y enfoque crítico, busca que la pintura vuelva a ser un espacio para la calidad, el diálogo y la reflexión compartida entre creadores, especialistas y ciudadanos.






