PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | La Cámara de Diputados dio a conocer la lista de 100 aspirantes que superaron la evaluación de idoneidad en el proceso para designar a tres nuevos integrantes del Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE).
El proceso ha generado cuestionamientos luego de que perfiles con amplia trayectoria quedaran fuera, como el de María del Carmen Alanís, exmagistrada del Tribunal Electoral, mientras que aspirantes señalados por su cercanía con el oficialismo continúan en la contienda.
De acuerdo con el Comité Técnico de Evaluación, 328 personas presentaron el examen escrito; de ellas, 164 obtuvieron calificación aprobatoria. Posteriormente, 100 perfiles avanzaron tras una revisión que consideró su currículum (40%), exposición de motivos (30%) y ensayo (30%).
Entre quienes siguen en el proceso destacan figuras como Diana Talavera Flores, vinculada a grupos afines a Morena en la Ciudad de México, y Guadalupe Álvarez Rascón, hija del senador morenista José Antonio Álvarez Lima.
También figura Iulisca Zircey Bautista Arreola, relacionada con un funcionario federal de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano.
En la lista de aspirantes hombres aparecen Armando Ambriz Hernández, actual presidente del Tribunal Electoral de la Ciudad de México, y Bernardo Valle Monroy, ambos señalados por sectores de oposición por presuntas resoluciones alineadas con gobiernos afines a Morena.
El proceso continuará con la etapa de entrevistas, programada del 14 al 16 de abril, en la que se evaluarán aspectos como autonomía, ética, trayectoria profesional y capacidad de toma de decisiones en materia electoral.
Posteriormente, se integrarán las quintetas finales, que deberán incluir al menos a una persona perteneciente a grupos en situación de vulnerabilidad. Entre los finalistas, 14 aspirantes se han identificado como integrantes de estos sectores, incluyendo personas de la comunidad LGBT, con discapacidad, de origen indígena, adultos mayores y migrantes.
La designación final será clave para la integración del máximo órgano electoral del país, en un contexto marcado por el debate sobre la independencia y el equilibrio institucional.






