PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | La restauración del Cristo Negro de San Román se encuentra en su fase final, como parte de los trabajos de conservación realizados por especialistas del Centro INAH Campeche.
La restauradora Alicia Jiménez explicó que actualmente se desarrolla la etapa de reintegración cromática, un proceso fundamental que permite devolver uniformidad visual a la escultura sin alterar su autenticidad.
Detalló que este procedimiento se aplica únicamente en las zonas donde previamente se realizaron resanes, las cuales pueden identificarse inicialmente por su color blanco, resultado de los materiales utilizados para estabilizar la superficie. Posteriormente, sobre estas áreas se aplica policromía para integrarlas visualmente al resto de la obra.
No obstante, subrayó que uno de los principios clave de la restauración es que las intervenciones sean perceptibles a corta distancia, de modo que se pueda distinguir entre las partes originales y las añadidas, aunque a simple vista la pieza luzca homogénea.
Para lograr este equilibrio, se emplean pinturas especiales diseñadas para conservación, las cuales son reversibles, es decir, pueden retirarse en el futuro sin dañar la obra original.
La especialista indicó que esta característica permite que, en caso de requerirse nuevas intervenciones con el paso del tiempo, los trabajos puedan realizarse de forma segura mediante el uso de solventes orgánicos, garantizando así la preservación de este importante patrimonio histórico, cultural y religioso.






