PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Las autoridades de Rhode Island intensificaron este martes la búsqueda del presunto responsable del tiroteo registrado el pasado sábado en la Universidad Brown, en la ciudad de Providence, donde dos estudiantes perdieron la vida y al menos ocho personas resultaron heridas. Como parte de las investigaciones, se dieron a conocer nuevas imágenes del sospechoso con mayor calidad visual.
En una conferencia de prensa conjunta, en la que participaron corporaciones policiales locales, el FBI y otras agencias federales, se informó que uno de los heridos ya fue dado de alta. De los siete pacientes que permanecen hospitalizados, uno se encuentra en estado crítico, cinco graves pero estables y uno más estable, con una evolución general favorable, de acuerdo con el personal médico.
Las autoridades confirmaron que las víctimas mortales fueron Ella Cook, de 19 años, originaria de Alabama, y MukhammadAziz Umurzokov, de 18 años, ciudadano estadounidense y uzbeko, quien tenía la aspiración de estudiar Medicina.
Los videos difundidos, captados por cámaras de seguridad de viviendas cercanas al campus, muestran a un individuo vestido de oscuro y con el rostro cubierto, caminando por calles del vecindario durante al menos dos horas antes del ataque. Estas imágenes han permitido reconstruir parte del trayecto del presunto agresor previo a los disparos.
El jefe de la Policía de Providence, Oscar L. Pérez, reiteró el llamado a la ciudadanía para revisar cuidadosamente los videos y aportar cualquier información que ayude a identificar al sospechoso, prestando atención a su forma de caminar, postura, vestimenta o movimientos corporales. Señaló que las autoridades han recibido ya cientos de reportes.
La llamada de emergencia por el tiroteo fue recibida a las 16:22 horas del sábado, lo que movilizó a cientos de agentes que desplegaron un operativo en el campus universitario y zonas aledañas. La búsqueda continúa sin que hasta el momento se haya revelado la identidad del atacante.
El fiscal general de Rhode Island, Peter Neronha, explicó que el ataque ocurrió en una sección antigua del edificio universitario con escasa cobertura de cámaras de seguridad, por lo que la investigación depende en gran medida de grabaciones obtenidas en áreas residenciales cercanas.
El FBI mantiene activa una recompensa de 50 mil dólares para quien proporcione información que conduzca a la localización y captura de la persona considerada de interés en este caso.






