PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | La presidenta de la Mesa Directiva del Congreso capitalino, Martha Ávila Ventura, aseguró que el asesinato de Ximena Guzmán y José Muñoz, ambos cercanos colaboradores de la jefa de Gobierno, Clara Brugada, fue «un claro mensaje» dirigido a desestabilizar la administración actual.
En entrevista con medios, Ávila expresó su consternación por el crimen ocurrido el día de ayer y recordó con afecto a los funcionarios, a quienes calificó como “los brazos izquierdos” de Brugada.
“No podemos decir que fue un robo, por las características del crimen y la forma en que se realizó. Necesitamos esclarecer esto, porque no se puede atentar así contra la tranquilidad de la Ciudad de México y contra este gobierno”, declaró.
Afirmó no tener conocimiento previo de amenazas contra Guzmán o Muñoz, pero consideró que el ataque fue un acto con intenciones políticas.
Ximena Guzmán se desempeñaba como secretaria particular de la jefa de Gobierno, mientras que José Muñoz era coordinador general de asesores. Ambos fueron asesinados el martes, horas después de haber participado junto a Brugada y otros funcionarios en un evento oficial en la Utopía Zaragoza, en la alcaldía Iztapalapa.
Martha Ávila recordó especialmente a “Pepe”, con quien mantenía una relación cercana desde hace más de tres décadas, y definió a ambos como servidores públicos comprometidos con la ciudadanía.
“Siempre estaban dispuestos a servir, a escuchar, a poner al centro a la ciudadanía. El compañero en la coordinación de asesores, siempre comprometido con los espacios de gobierno, y Ximena, como una atleta, amiga y mujer extraordinaria. Ayer todavía nos vimos, nos abrazamos… nunca imaginamos que sería el último”, lamentó.
Hasta el momento, no hay detenidos por el doble homicidio, y la Fiscalía capitalina ha iniciado una investigación para esclarecer los hechos.






