PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | «En Punta Sur dejé mi listón amarillo en el Árbol de los Deseos», escribió en sus redes sociales la presidenta con licencia Ana Patricia Peralta de la Peña, pero no pidió ser la nueva coordinadora de la defensa de la Transformación de Morena y virtual candidata a la gubernatura en el 2027, pues sabe que es una palera, una comparsa enviada por Jorge Emilio González Martínez, el ‘Niño Vede’, para descarrilar el avasallador avance de los fundadores de Morena, que con ‘Rescatemos el Movimiento’ están apabullando al delfín de ‘La Mafia Verde’, ella pidió una sanación después de morderse la lengua al hablar mal de sus aliados priistas y del PVEM.
Durante el jueves y viernes de esta semana la alcaldesa acusada de corrupción y sancionada por la Auditoría Superior de la Federación (ASF), visitó Isla Mujeres para hacer campaña y se dedicó a despotricar en las reuniones y las caminatas hablando bondades de otra corrupta presidenta que llegó a Morena para seguir saqueando las arcas municipales: Atenea Gómez Ricalde.
En un video dice: «Uno de los grandes legados de mi querida amiga, la presidenta municipal Atenea Gómez Ricalde, ha sido transformar el manejo de los residuos en Isla Mujeres. Aquí les cuento cómo una zona de transferencia que durante años acumuló toneladas de basura hoy es parte de una estrategia que prioriza el cuidado del medio ambiente», haciendo referencia que la administración de Juan Carrillo, exalcalde priista y hoy militante distinguido de ‘La Mafia Verde’ que dejo un desfalco millonario en la cuenta pública y un problema grave contaminación con el basurero municipal.
Uno más: «Así se ve la Cuarta Transformación en Isla Mujeres. Gracias al trabajo de mi amiga, la presidenta municipal Atenea Gómez Ricalde , y al liderazgo de nuestra gobernadora hoy este municipio cuenta con espacios públicos renovados, mejor infraestructura y obras que elevan la calidad de vida de las familias isleñas. Cuando los gobiernos de la Transformación trabajan en equipo y ponen al pueblo en el centro de las decisiones, los resultados se ven y se viven todos los días», Peralta de la Peña que comparte el poder de las compras y las adquisiciones en el ayuntamiento de Benito Juárez con su esposo Lucio Galileo Lastra alaba a una corrupta igual que ella y de paso despotrica contra sus aliados y compañeros de militancia.
Eso de la chapulineada y la corrupción se le da en primera instancia en Ana Patricia Peralta quien ha competido principalmente bajo el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) del 2011-2018, militó y ocupó cargos internos como consejera, secretaria de la Juventud y de la Mujer en Quintana Roo, compitió y resultó electa como: Regidora del Ayuntamiento de Benito Juárez (Cancún) del 2013 a 2016, también, en premio por ser la consentida del ‘Niño Verde’ fue Diputada local por el Distrito 5 de Quintana Roo de 2016 al 2018 y super premiada por su empeño como operadora de moches del verde, por ello fue Diputada federal plurinominal en el 2018 y enviada como infiltrada a la bancada de Morena el 5 de septiembre de 2018 junto con otros exmiembros del Verde, fue la primer avanzada para perpetuarse en el poder a través de alianzas electorales convenencieras.
En 2021 fue suplente en la fórmula a la alcaldía de Benito Juárez por la coalición de Morena, con PVEM y PT y asumió la presidencia municipal en 2022 cuando la titular pidió licencia para ir a la gubernatura y en el 2024 ganó la reelección como presidenta municipal de Benito Juárez por la coalición “Sigamos Haciendo Historia” (Morena-PT-PVEM), con más del 70 % de los votos, en una alianza y en una posición de privilegio para ‘La Mafia Verde’ del capo mayor Jorge Emilio González.
Toda su carrera se la debe a «La Mafia Verde» y ahora en cada recorrido municipal despotrica contra administraciones pasadas y pondera a las actuales, lo que se le olvida es que quienes hoy gobiernan, provienen de las alianzas pasada del PVEM.
Y ante las críticas contra lo que dice y lo que ha hecho en el municipio es acallado en la conversación digital, los comentarios en contra de la corrupta alcaldesa que hace millonarios negocios con las rentas de patrullas y la entrega de contratos de basura a «La Mafia Verde» es acallada. En redes sociales los comentarios sobre el desempeño Patricia Peralta, ha vuelto a encender los ánimos entre cibernautas y ciudadanos de las regiones.
En sus recientes publicaciones e itinerarios, como sus traslados y actividades públicas en municipios vecinos diversos usuarios han señalado la ausencia casi total de comentarios críticos o desfavorables, lo que ha desatado sospechas de una moderación agresiva o filtrado de opiniones.
Para diversos sectores de la ciudadanía, la aparente «unanimidad» positiva en los perfiles oficiales de las autoridades municipales no refleja el sentir cotidiano de la población. Mientras que en las calles persisten demandas en materia de seguridad, servicios públicos e infraestructura, en el ecosistema digital de la munícipe predomina un feed desprovisto de cuestionamientos.
Usuarios señalan que al intentar expresar inconformidades sobre problemáticas locales, sus mensajes son presuntamente ocultados o eliminados de forma inmediata. Decenas de internautas coinciden en que la libertad de expresión y el derecho al pataleo o crítica ciudadana deben respetarse en canales de comunicación gubernamental o de figuras públicas.
Porque mientras en el discurso digital se habla de coordinación institucional, bienestar y transformación, la realidad en Cancún es otra, en el 2024 Quintana Roo registró 714 homicidios dolosos, y 351 ocurrieron en el municipio de Benito Juárez, es decir, casi la mitad de todos los asesinatos del estado se concentraron en Cancún. Eso, en materia de seguridad pública, se llama crisis.
Y según la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana del INEGI, el 79.5 % de los habitantes de Cancún se sienten inseguros viviendo en su propia ciudad, una cifra muy por encima del promedio nacional, es decir 8 de cada 10 cancunenses no creen en la narrativa de la paz municipal, además el 75 % de las extorsiones registradas en Quintana Roo ocurren en el municipio de Benito Juárez.
En las redes sociales del Ayuntamiento, mientras los ciudadanos esquivan baches, inseguridad y colonias abandonadas, la narrativa oficial insiste en que todo marcha “histórico”, “transformador” y “de resultados”. Una especie de Cancún paralelo. Uno que existe únicamente en los comunicados institucionales.
En síntesis, lo que la ‘niña verde’ crítica de pasadas administraciones es lo que sucede a diario en su municipio: corrupción, trafico de influencias, inseguridad, negocio con la basura, entrega de contratos a sus jefes de ‘La Mafia Verde’, Ana Paty se muerde la lengua y escupe para arriba.





