Talleres Gráficos de México (TGM) ha incurrido en subcontrataciones indebidas, advirtió el consejero Arturo Manuel Chávez López, quien antes de llegar al Instituto Nacional Electoral (INE), el 3 de abril pasado, dirigió seis meses esa empresa pública, en un periodo en el que, dijo, pudo constatar las irregularidades en su operación.
Durante ese lapso se percató de que su antecesora, Maribel Aguilera Cháirez, clasificó como “capacidad ampliada” lo que en realidad fueron mecanismos de subcontratación irregular de empresas para la producción de materiales y documentos electorales, una práctica que, a juicio del consejero, no estaba dentro de la norma.
Hace unos días, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció un plan para fortalecer a TGM y combatir así a los intermediarios o coyotes de la producción de material comicial, para que sea el Estado el que produzca la mayor parte del material y boletas, no sólo para el INE, sino también para los organismos electorales locales, con lo que se busca reducir la dependencia de empresas privadas en la elaboración de los insumos electorales.
Este decreto se presentaría la próxima semana e incluiría la formación de un consejo de administración en el que participen, entre otros, académicos especializados, como parte de la reestructuración de la empresa pública encargada de imprimir boletas y materiales electorales.
Al ser cuestionado sobre si le solicitaron su opinión para ese plan de fortalecimiento de TGM, el consejero Chávez López respondió que no, no le pidieron su opinión, pero él la dio en una entrevista, donde habló de que antes de modificar su estructura y administración, TGM debía ser saneado, ante las presuntas irregularidades documentadas no sólo por él en su corto paso por ese organismo público, sino también por la Auditoría Superior de la Federación.
Al preguntarle si en los seis meses que dirigió TGM identificó subcontrataciones, el consejero explicó que salió un comunicado de la ex directora Aguilera, con quien no está de acuerdo, porque ella hablaba de “capacidad ampliada”, y en realidad es subcontratación, al referirse a la forma en la que se justificaron los contratos con empresas externas.
Al ser cuestionado sobre qué se subcontrató, Chávez López precisó que fue la impresión de materiales. “TGM sólo tiene unas instalaciones, no dos ni tres. Esas que ella llamaba ‘plantas 2 y 3’ eran de empresas privadas, circunstancia que desde mi punto de vista no estaba dentro de la norma, pero para ella, sí”, señaló.
Además del criterio del consejero Chávez, las presuntas irregularidades fueron detectadas por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) en sus últimos reportes producto de la revisión de las cuentas públicas 2024 y 2025. Es decir, aspectos anómalos durante la fabricación de materiales para las elecciones federal y judicial, en los que se habrían realizado contrataciones sin cumplir con los procedimientos establecidos.
Por ejemplo, en la auditoría 426, de la cuenta pública 2024, la ASF señala que TGM adjudicó directamente a Gráficas Corona varios servicios para ampliar su capacidad de producción en el proceso electoral 2023-2024. El informe señala que no se demostró que al adjudicar los servicios, el proveedor tuviera algún contrato vigente con TGM u otra dependencia previamente adjudicado mediante licitación pública, lo que pone en duda la legalidad de esas adjudicaciones directas.





