Lionel Messi volvió a hacer historia en la MLS al conquistar por segundo año consecutivo la Bota de Oro, luego de finalizar la temporada regular con 26 anotaciones. El argentino se convirtió así en el primer futbolista en obtener este reconocimiento en campañas consecutivas, en un logro que confirma su vigencia y su impacto en el futbol de Estados Unidos.
La Pulga, de 39 años, aseguró el premio tras el empate 3-3 de Inter Miami ante Charlotte FC en la última jornada de la temporada regular, un partido en el que el equipo de Florida dejó escapar una ventaja de tres goles, pero en el que Messi logró mantener la diferencia que lo separaba de su principal perseguidor en la lucha por el título de goleo.
Su principal perseguidor, el croata Petar Musa de FC Dallas, no marcó en el triunfo 3-1 ante Colorado Rapids. Necesitaba anotar cinco goles para superarlo, una cifra que resultó inalcanzable en la última fecha y que dejó a Messi como el máximo goleador de la temporada regular con 26 tantos.
El astro argentino cierra así otra campaña en la que también estableció un récord personal de partidos disputados en una temporada regular, con 31, y superó hace unas jornadas su propia marca de minutos jugados, con 2 mil 420, lo que refleja no solo su capacidad goleadora, sino también su regularidad y su importancia dentro del esquema de Inter Miami.
Bajo un lleno a capacidad en el Nu Stadium, en Miami, Inter Miami apostó por mantener su estilo de posesión, tratando de limitar los errores en defensa ante un Charlotte que esperó y apostó por el contragolpe, en un duelo que se definió en los minutos finales.
Tres goles en la primera parte parecían sentenciar el juego: el jamaiquino Ian Fray abrió la cuenta al minuto 14, el uruguayo Luis Suárez aumentó al 33 y Rodrigo De Paul, con un brillante remate desde fuera del área, puso el 3-0 para los locales al 42, en una primera mitad dominada por el equipo de Miami.
Messi disputó los 90 minutos y aunque no tuvo grandes oportunidades dentro del área enemiga se mostró participativo en la elaboración de juego, participando en la construcción de las jugadas de ataque y manteniendo la posesión del balón para su equipo.
Con el empate de la jornada 34, Miami cierra la temporada regular en el segundo lugar de la Conferencia Este con 60 puntos y garantiza ventaja de campo hasta la semifinal de conferencia, en un cierre de campaña que, además del título individual de Messi, deja al equipo en una buena posición para afrontar los playoffs de la MLS.






