A cinco meses de su inauguración, el nuevo Hospital General Dr. Agustín O’Horán, presentado como la «joya» del sistema IMSS-Bienestar y el más grande del sureste mexicano y Centroamérica, enfrenta denuncias por carencias críticas, especialmente la falta de tratamientos y medicamentos oncológicos.
El señalamiento surgió durante la gira de trabajo de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en Yucatán este fin de semana. En una reunión privada realizada el sábado 18 de octubre en Umán, con la presencia de la mandataria y el gobernador Joaquín Díaz Mena, funcionarios estatales y federales del sector salud sostuvieron desacuerdos porque el nosocomio no cuenta con atención para cáncer, particularmente para mujeres que requieren tratamiento oportuno y fármacos de alto costo.
El hospital fue inaugurado en mayo de 2026 con inversión de 5 mil millones de pesos. Se anunció capacidad para 1,400 cirugías mensuales, más de mil consultas diarias, 43 especialidades, más de 650 camas y 16 quirófanos, para atender a 1.2 millones de personas sin seguridad social.
Sin embargo, desde su apertura ha acumulado protestas: en agosto, enfermeras y enfermeros denunciaron sobrecarga al atender 12 a 14 pacientes por turno, con una plantilla de 150 tras la renuncia de 40 de los 196 iniciales. En septiembre, unos 50 trabajadores de nuevo ingreso pararon labores por retraso en pagos; IMSS-Bienestar explicó que seguían en nómina estatal mientras se concreta su transferencia. También se denunció que familias que vienen de Tunkás, Oxkutzcab, Ticul y San Antonio Sodzil esperan semanas o meses afuera, con reportes de alimentos en mal estado y pacientes cortando pañales en cuatro por falta de insumos.
Según asistentes a la reunión, Sheinbaum atestiguó las fricciones y se comprometió a que el hospital contará «en breve» con equipo para tratamiento de cáncer y medicamentos necesarios. La mandataria anunció además la llegada de 600 nuevos profesionales de salud y reiteró que la atención se brinda con normalidad.
IMSS-Bienestar y los Servicios de Salud de Yucatán enviaron tarjeta informativa conjunta asegurando que no hay afectaciones y que se revisa la incorporación del personal.
La situación del O’Horán se suma a reclamos por personal reubicado fuera de Yucatán durante la transición a IMSS-Bienestar que pide regresar, y por trabajadores con sueldos de 3,500 pesos quincenales que contrastan con los 14 mil de nuevos ingresos.






