Tras la definición de las 17 coordinaciones estatales rumbo a 2027, el coordinador de Morena en Diputados, Ricardo Monreal, y voces de la militancia hicieron llamado a respetar encuestas y preservar la unidad.
El 28 de septiembre Monreal publicó: «Hoy se definen, mediante encuesta, las coordinaciones estatales pendientes de Morena. Lo fundamental es respetar los resultados y preservar la unidad». Las siete últimas fueron Nuevo León, Chihuahua, Sonora, San Luis Potosí, Baja California Sur, Nayarit y Tlaxcala.
El mensaje llega en medio de inconformidades internas. El 30 de septiembre La Jornada reportó la postura de la senadora Celeste Ascencio, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Senado y fundadora del partido:
«Respeto el resultado y voy a seguir sumando al proyecto. Pero quienes ayudamos a construir este movimiento también tenemos la responsabilidad de cuidar sus principios y señalar, con respeto, aquello que podemos mejorar. La autocrítica también fortalece a Morena».
Ascencio señaló que no hubo condiciones completamente equitativas para todas las participantes y planteará reflexiones ante la dirigencia nacional encabezada por Ariadna Montiel Reyes y la Comisión de Elecciones de Citlalli Hernández.
Afirmó: «Unidad no significa guardar silencio ni pensar igual. Unidad significa tener la madurez para reconocer lo que debemos mejorar».
La presidenta Claudia Sheinbaum había pedido el 21 de septiembre «serenidad» a la militancia: «No es un tema personal, es un proyecto», al defender el método de encuestas con 10 preguntas ponderadas.
La dirigencia fijó como regla que aun ganando encuesta, si hay certeza de corrupción, no habrá candidatura, bajo el lema «En Morena, los corruptos no tienen cabida».






