Tabasco mantiene un lugar destacado a nivel nacional en cultura de donación al posicionarse en el octavo sitio con alrededor de 800 personas credencializadas como donadores voluntarios en vida ante el Centro Nacional de Trasplantes, cifra que lo coloca por encima de entidades con poblaciones mucho mayores.
El director del Centro Estatal de Trasplantes (CEETRA), Augusto Soto García, explicó que el estado promedia actualmente cinco trasplantes de riñón y dos de córnea al año, ambos programas activos en los hospitales Juan Graham Casasús y Gustavo A. Rovirosa Pérez del IMSS-Bienestar. El programa de córnea, suspendido durante la pandemia por la conclusión de convenios, fue reactivado formalmente en 2024.
La entidad ha oscilado entre el tercer y sexto lugar en los últimos dos años, reflejo de una aceptación social alta: en la Feria Tabasco de 2024 se inscribieron 400 nuevos donadores en un solo módulo, y en el padrón predominan mujeres —72 por ciento— y jóvenes de 18 a 34 años. La reciente reforma que incluye la leyenda “donador voluntario de órganos” en la licencia de conducir busca reforzar esta cultura.
Sin embargo, el contraste es crítico: más de mil tabasqueños están en espera de un trasplante, principalmente renal, con solo 40 pacientes protocolizados en el Juan Graham y cinco para córnea. A nivel nacional la lista supera los 20 mil. La secretaria técnica del CEETRA, Silvia Ávila, reconoció que persiste la negativa familiar aún cuando el fallecido había manifestado su voluntad, y cirujanos advierten que prácticamente no existe donación cadavérica efectiva, con órganos generados en Tabasco que terminan trasplantándose en otros estados por falta de infraestructura de compatibilidad y demoras del Ministerio Público.
La meta del CEETRA para 2026 es elevar de 7 a 15 los trasplantes renales anuales y consolidar la red de procuración para que el gesto voluntario se traduzca en cirugías a tiempo.






