Con guardia de honor y el llanto de su familia, este martes 9 de septiembre fue despedido en un cementerio privado de Mérida el soldado de infantería René Joel Hernández Garibay, de 24 años, quien murió durante un ataque armado en Zinapécuaro, Michoacán.
René pertenecía al 11/o Batallón de Infantería con sede en Mérida. La noche del 4 de septiembre, cerca de las 23:30 horas, realizaba labores de vigilancia en una Base de Operaciones Interinstitucional (BOI) junto a Guardia Nacional y Guardia Civil de Michoacán en el paraje de Santa Cruz, sobre el camino a San José Carpintero, cuando fueron emboscados.
De acuerdo con informes de la XXI Zona Militar, hombres armados del Cártel de Los Correa, vinculado al CJNG, atacaron con rifles de asalto y explosivos lanzados desde drones. Un militar murió en el sitio y cuatro resultaron heridos graves. El grupo delictivo huyó en vehículos y no se reportan detenidos.
Sus restos fueron trasladados vía aérea a Yucatán. En la ceremonia, el Ejército rindió honores militares. Familiares lo recordaron como un joven alegre, optimista, que eligió portar el uniforme a pesar del riesgo.
«Eligió servir a México. Eligió asumir una responsabilidad y caminar hacia donde muchos otros no se atreverían. No porque su vida valiera menos, sino porque creyó que servir a los demás valía la pena», dijo una de sus tías.
«Hoy despedimos su cuerpo, pero no su historia. Tu vida tuvo un propósito. Tu servicio tuvo un significado. Y tu memoria vivirá para siempre. Hasta siempre, héroe», concluyó la familia.
El mismo ataque costó la vida al cabo Ersain Esteban Ramírez, originario del ejido Chan Laguna, Escárcega, Campeche, también del 11/o Batallón, quien fue despedido con honores en su comunidad.






