“Vamos tras lo que más les duele a los cárteles: su dinero», afirmó el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, al inaugurar el 2 de septiembre el Foro Internacional de Delitos Financieros CI-FIRST, donde pidió ampliar golpe a finanzas criminales y a la corrupción que las sostiene.
«Si les quitamos las drogas, pueden intentar reemplazarlas; si les quitamos las armas, pueden intentar comprar más, pero cuando les quitamos el dinero que hace posible todo lo demás, les pegamos en el mismo corazón de sus redes criminales», sostuvo Johnson, ex boina verde y ex oficial de CIA.
El diplomático explicó que las organizaciones requieren recursos para comprar fentanilo y precursores, adquirir armas, reclutar, pagar halcones, financiar sicarios y corromper funcionarios. Sin dinero no pueden reorganizarse ni dañar comunidades.
La estrategia bilateral impulsada por Donald Trump y Claudia Sheinbaum busca rastrear transacciones en todas las etapas, convertir datos en investigaciones y acciones concretas: bloqueo de cuentas, aseguramiento de activos, sanciones OFAC, grupos de trabajo y cruce de información en tiempo real con UIF, SAT, Hacienda y sector bancario. «El dinero ilícito deja un rastro, y quienes lo tocan quedan marcados. Vamos tras ambos», advirtió.
Por primera vez, CI-FIRST reunió en un mismo espacio a expertos de ambos gobiernos, autoridades financieras, agencias de seguridad y bancos para conectar transacción sospechosa con cuenta, activo, facilitador y red completa.
Johnson subrayó que corrupción «aleja las inversiones, lastima a ciudadanos y genera inseguridad» y recordó que antes los cárteles creían que cruzando fronteras y lavando recursos se protegían. «Hoy les decimos que no, no más, apenas empezamos y vamos por más».
Una semana antes, EU entregó 10 fugitivos a México y acumula 300 devueltos desde julio.





