Turquía ampliará su cooperación nuclear con Rusia con la construcción de más centrales eléctricas, anunció el presidente Recep Tayyip Erdogan tras reunirse con Vladimir Putin al margen de la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái. El mandatario turco busca pasar de la primera planta a un programa de múltiples unidades.
La primera central, Akkuyu, en Mersin junto al Mediterráneo, es construida por Rosatom desde 2018 con costo estimado de 20 mil millones de dólares bajo modelo build-own-operate. Consta de cuatro reactores VVER-1200 de 4 mil 800 megavatios totales que generarán 35 mil millones de kWh, equivalente al 10 por ciento del consumo turco, y ahorrará mil 500 millones de dólares anuales en importación de gas. La unidad 1 ya recibió combustible ruso en abril de 2023 y se prevé entrada estable en 2026, con operación plena de las cuatro en 2028.
Rusia entregó este mes financiamiento adicional de 9 mil millones de dólares para Akkuyu, informó el ministro de Energía Alparslan Bayraktar, con al menos 4 a 5 mil millones para 2026-2027. Rosatom mantiene 99 por ciento de Akkuyu Nuclear.
El nuevo anuncio rompe la diversificación que Turquía había explorado en 2024-2025, cuando negoció con Corea del Sur, China y Estados Unidos la segunda central en Sinop, en el mar Negro, y una tercera en Tracia, tras un memorando firmado con Washington en septiembre de 2024. Hasta ahora Sinop estaba reservado a Rosatom por decisión política, según había dicho el jefe de Rosatom Alexey Likhachev, pero Ankara buscaba oferta más competitiva con reactores grandes y modulares pequeños.
Erdogan y Putin también revisaron el centro de gas en Turquía y comercio de 62 mil millones de dólares hacia meta de 100 mil millones, con pagos en liras y rublos.






