La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que enviará este jueves 27 de agosto al Congreso de la Unión una iniciativa de reforma constitucional para obligar a quienes aspiren a la Presidencia de la República, a una gubernatura o a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México a renunciar a cualquier otra nacionalidad y ser exclusivamente mexicanos.
El objetivo, dijo en su conferencia matutina, es garantizar que el interés supremo de quien ejerza esos cargos sea México. “Una vez que se inscriban para los cargos deben renunciar a otra ciudadanía si es que la tienen, para garantizar que el interés de la Nación está por encima de cualquier interés personal”, afirmó.
La propuesta contempla reformar los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución. Actualmente, el artículo 82 exige ser mexicano por nacimiento e hijo de padres mexicanos para ser presidente, pero no prohíbe expresamente conservar otra nacionalidad. La nueva redacción establecería que, en caso de contar con una segunda nacionalidad, se deberá renunciar a ella antes de solicitar el registro como candidato, no adquirir ni solicitar otra durante el encargo y no invocar nacionalidad distinta ante autoridades extranjeras.
La consejera jurídica, Luisa María Alcalde, detalló que el proyecto, ya en redacción con el ministro en retiro Arturo Zaldívar, también incluirá 20 años de residencia en el país y pleno goce de derechos.
Sheinbaum vinculó la iniciativa al combate a la injerencia extranjera. “Frente a injerencias, es indispensable que los gobernantes sean mexicanas o mexicanos. Un gobernador que tiene doble nacionalidad tiene dos intereses”, sostuvo. Aclaró que la medida no afecta a la población en general, que podrá seguir teniendo doble o triple nacionalidad.
Al ser cuestionada si la reforma apunta al exgobernador de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca -de quien dijo tiene nacionalidad estadounidense y cuya extradición se ha complicado-, respondió: “Está muy difícil ser candidato y lanzar tu candidatura desde otro país”.





