Investigadores de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco documentaron más de 100 especies de abejas en el estado, tras un año de trabajo de campo en distintos puntos de la Reserva de la Biosfera Wanha’, en el municipio de Balancán.
El estudio, liderado por la División Académica de Ciencias Biológicas, permitió conocer las especies presentes, sus hábitos de anidación y forrajeo y su relación directa con la vegetación de la zona, una de las selvas mejor conservadas de Tabasco. Los muestreos se realizaron con trampas cromáticas, redes entomológicas y observación directa en transectos de selva mediana, acahuales y potreros.
Entre las especies registradas destacan abejas sociales sin aguijón del género Melipona y Trigona, conocidas como meliponas, abejas carpinteras del género Xylocopa, abejas de las orquídeas Euglossa y abejorros Bombus, además de decenas de abejas solitarias que anidan en suelo y madera muerta. Muchas son polinizadoras clave de cultivos regionales como cacao, achiote, calabaza y chicozapote, así como de árboles maderables como caoba y cedro.
Los investigadores señalaron que el hallazgo confirma que Tabasco, pese a la deforestación y el uso de agroquímicos, aún mantiene alta diversidad de polinizadores gracias a relictos de selva y sistemas agroforestales tradicionales. El listado incluye 12 nuevos registros para el estado y tres posibles especies no descritas en proceso de identificación.
La UJAT advirtió que la pérdida de hábitat, el cambio climático y los pesticidas ponen en riesgo a estos insectos esenciales para la seguridad alimentaria. Propuso un plan que incluya corredores biológicos, jardines de polinizadores en escuelas y promoción de la meliponicultura.
Los resultados serán publicados en una guía ilustrada y en la base del Sistema Nacional de Información sobre Biodiversidad. La universidad anunció talleres para productores y estudiantes para impulsar conservación.






