La Liga MX busca centralizar los derechos de transmisión como pilar de un futbol más competitivo y equitativo, siguiendo el modelo de la Premier League y LaLiga, con arranque proyectado en 2028.
La Asamblea de Dueños de abril aprobó un nuevo gobierno corporativo que dotó de personalidad jurídica a la Liga como Asociación Civil, integrada por los 18 clubes y con la FMF solo como regulador. Se crearon cuatro comités estratégicos Deportivo, Comercial, Inversión y Certificación, y Ética y Buen Gobierno para transparentar decisiones.
Francisco Iturbide, presidente ejecutivo, explicó que desde 2024 se trabaja en sanear herencias que frenan el crecimiento y en negociar la rescisión de contratos individuales vigentes de televisión. La Liga pagará para liberarlos y luego recomprará el paquete completo para venderlo centralizado, lo que exige liquidez. Mikel Arriola reveló que la Liga está valuada en 13 mil millones de dólares y que ya se exploró salir a la Bolsa Institucional de Valores para atraer inversionistas.
La centralización permitiría repartir ingresos con mayor equidad, apoyar a clubes de Expansión quebrados donde 80 por ciento opera en números rojos, financiar premios, ascenso con criterios y programas de desarrollo de la Federación como en España e Inglaterra, además de impulsar estadios y talento. Sin ella, advirtió Arriola, no hay posibilidad real de ascenso, suspendido desde 2020 y hoy en disputa en el TAS por cinco equipos.
El proyecto incluye también unificar publicidad en uniformes y vallas, y evaluar fondo de inversión de más de mil millones de dólares. La idea de Televisa de Mega Futbol para partidos premium convive con interés de Amazon y Apple TV. El objetivo es crecer a pasos agigantados y convertir a la Liga MX en una liga global rumbo al Mundial 2026.




