Dos pescadores artesanales fueron rescatados con vida tras permanecer varios días a la deriva en el Golfo de México aferrados únicamente a una hielera vacía que usaron como balsa, en un caso que la Secretaría de Marina calificó como extraordinario por la resistencia humana.
Los hombres habían zarpado el domingo desde Arbolillo, municipio de Alvarado, en una lancha menor tipo Inmensa de nombre “Camaronera 7”, para una jornada de pesca de camarón. Familiares reportaron el retraso al no volver a las 14:30 horas y alertaron que posiblemente se quedaron sin combustible, sin señal y sin motor de respaldo.
De acuerdo con el reporte de la Primera Región Naval, la embarcación sufrió falla en el sistema de combustible: se reventaron mangueras de diésel y el alternador no recargó batería. Intentaron encender de nuevo, sin éxito. Con viento y corriente en contra, quedaron totalmente a la deriva.
Para no morir ahogados, ataron una hielera de unicel de 120 litros que llevaban para la pesca y se sujetaron a ella. Durante noches vieron luces de barcos a lo lejos e intentaron hacer señales con lámparas y fogatas improvisadas. Sobrevivieron bebiendo agua de lluvia y sereno acumulado en la tapa, pescando con anzuelos y comiendo pescado crudo, como en otros naufragios registrados en Tamiahua y Chiapas.
El aviso activó el protocolo SAR. Sinarem emitió boletín por radio marino a capitanías de Tampico, Tuxpan y Veracruz. Un velero que navegaba a seis millas de la costa los avistó y dio aviso. ENSAR Veracruz zarpó en una Defender y un helicóptero de la Base Aeronaval los localizó deshidratados, con quemaduras solares pero conscientes.
Fueron trasladados a Alvarado, estabilizados por Cruz Roja y DIF, y dados de alta fuera de peligro. Marina reiteró llamado a respetar cierres de puerto por mal tiempo.






