La presidenta Claudia Sheinbaum calificó como un acto con trasfondo político la cancelación de visas por parte de Estados Unidos a figuras de la 4T, incluido Andy López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
«Esta cancelación de visas que han hecho, tiene un sentido político. No veo yo otra razón», afirmó la mandataria este viernes en Palacio Nacional.
La reacción llega horas después de que López Beltrán hizo pública una carta dirigida al presidente Donald Trump en la que denuncia que el secretario de Estado, Marco Rubio, y el subsecretario Christopher Landau, apodado en redes como «El Quitavisas», ordenaron revocar su visa sin pruebas de delito o conducta inmoral. El secretario de Organización de Morena lo calificó como una medida autoritaria.
Sheinbaum evitó personalizar el caso y lo enmarcó en una ofensiva más amplia. Recordó que desde 2025 Estados Unidos habría retirado el documento a más de 50 políticos mexicanos, entre ellos la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, y el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha, sin notificación oficial a México.
«Si hay señalamientos de delitos, que presenten pruebas. Que sea la Fiscalía General de la República y los jueces mexicanos quienes determinen responsabilidades. No puede ser que un legislador no opine por temor a que le quiten la visa», subrayó.
La presidenta sostuvo que Washington maneja estas cancelaciones como «información personal» y no comparte motivos, lo que genera confusión y presión. Insistió en que debe haber respeto mutuo y que México no aceptará mecanismos administrativos como instrumento de injerencia.
«Debe haber una relación de respeto mutuo», zanjó.






