PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Los líderes del Partido Verde, tercer partido de la coalición gobernante, son la pieza más reciente del régimen que ha captado la atención de Estados Unidos, sus dirigentesestán siendo investigados por delitos como tráfico de influencias, enriquecimiento ilícito y asociación delictuosa, filtró este día el columnista Raymundo Riva Palacios en su entrega estrictamente personal.
Lo que era un secreto a voces a nivel nacional y en específico en Quintana Roo se va tornando público, la información que ya fue entregada al gobierno mexicano a principios de julio, aunque se desconoce si se ha comunicado a los líderes o si se toman acciones paralelas; tampoco se revelaron nombres concretos, pero todos conocen que en Quintana Roo los verdaderos aliados de la Mafia Rumana, son la cúpula del PVEM, ‘La Mafia Verde’ que sirvió a los intereses del rumano en el atraco a cuentahabientes en la Riviera Maya y protegió sus nexos con el crimen organizado local.
Con Florian Tudor cayó la dirigencia estatal de los verdes y media docena de sus integrantes están aún en la mira de autoridades locales, federales e internacionales, es más, destacados integrantes del actual gobierno figuraron en su nómina y recibieron recursos para sus campañas.
Raymundo asegura que el PVEM carece de un liderazgo formal reconocido y se dirige mediante un órgano colegiado, lo que se describe como una mascarada. En la práctica opera bajo el control de sus liderazgos históricos, con Jorge Emilio González como jefe máximo, heredero de un partido de origen familiar convertido en una “empresa” eficiente que vende votos al mejor postor. Debajo de González están tres operadores principales: Arturo Escobar y el senador Manuel Velasco integrantes del Consejo Político Nacional, donde se definen estrategias y alianzas, además de Jesús Sesma, líder en la Ciudad de México.
Se agrega en la entrega de hoy, que la vocera y líder formal desde 2026 es la senadora Karen Castrejón Trujillo. La red del partido se concentra principalmente en Chiapas y Quintana Roo, con presencia en San Luis Potosí, donde el gobernador Ricardo Gallardo es más poderoso que el propio partido, y los Estados Unidos investiga a gobernadores de la alianza 4T con presuntos vínculos al crimen organizado, entre ellos Gallardo.
El prestigiado columnista asegura que datos de inteligencia indican que en Quintana Roo, ‘La Mafia Verde’ le abrió la puerta al crimen organizado centroeuropeo que cohabita con cárteles mexicanos y que los verdes son quienes controlan la estructura política y financiera del ‘Niño Verde’ en el Gobierno local; este último también se vincula a la herencia de la gubernatura de Chiapas a Rutilio Escandón, quien habría facilitado la entrada del Cártel Jalisco Nueva Generación.
La principal ramificación con políticos de Morena bajo investigación estadounidense subraya que son los verdes en el Senado que al igual que Escandón, estarían aportando información a EU y son figuras cercanas a los liderazgos verdes.
Esta es la primera vez que se conoce que Washington pone la mira en los dirigentes del Partido Verde, por lo que la coalición enfrenta serias investigaciones de sus aliados.
En México el verde ha enfrentado señalamientos por presunta defraudación fiscal y recursos de procedencia ilícita sin que se hayan tomado acciones efectivas, dice el columnista.
Hace tres días en la ciudad de Toluca fue detenido Raúl “N”, director general de Control de Emisiones Atmosféricas de la Secretaría del Medio Ambiente del Estado de México, cercano a Jorge Emilio González “El Niño Verde», al exgobernador de Chiapas y exdiputado federal, Manuel Velasco, y al dirigente estatal del PVEM, José Alberto Couttolenc, así como Carlos Eduardo “N”, director de Control de Emisiones a la Atmósfera de la misma dependencia, fueron detenidos por supuesta extorsión a propietarios de verificentros, a quienes exigían entre 500 y 800 mil pesos para permitirles operar.
Las denuncias presentadas por diversas víctimas y actos de investigación de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) llevaron a establecer que los ahora detenidos «participan en una red extorsiva, en conjunto con otros individuos identificados como servidores públicos, exservidores públicos y particulares», esto es una muestra que los verdes siempre han trabajado como una franquicia del crimen organizado y son especialistas en extorsiones.
Otra muestra que ‘La Mafia Verde’ opera en Quintana Roo extorsionando a empresarios fue cuando la empresa Aguakan a través de sus representantes legales y directivos señalaron directamente al vicegobernador Cuitláhuac Bardán Esquivel, de presentarse ante ellos en diciembre de 2024 para plantearles una propuesta condicionada: vender la concesión y toda su infraestructura por 4 mil 500 millones de pesos para frenar el conflicto.
De acuerdo con las denuncias de la empresa ante medios y la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), los puntos clave de lo que Bardán Esquivel les solicitó y condicionó fue la venta forzada a bajo costo y les solicitó que la empresa transfiriera su concesión y los activos desarrollados en más de 30 años al Estado por un monto de 4 mil 500 millones de pesos, una cifra que según los socios de Aguakan equivale a apenas una cuarta parte del valor real de la empresa.
El vicegobernador planteó que aceptar esta venta era la única vía para «evitar complicaciones federales», haciendo referencia a las denuncias penales que el gobierno estatal ya había interpuesto ante la Fiscalía General de la República (FGR), la empresa calificó esta solicitud como un intento de despojo y extorsión institucional, argumentando que Bardán Esquivel utilizó la amenaza de órdenes de aprehensión por supuesto lavado de dinero contra directivos y consejeros para forzarlos a ceder los activos. Al final el Gobierno reculó y se tragó su chantaje.
«La Mafia Verde» se ha caracterizado por un comportamiento camaleónico y oportunista durante más de 30 años, cambia de alianzas según el partido con mayores posibilidades de gobernar, privilegiando el acceso al poder sobre una ideología consistente.
Dirigentes como González, Escobar y Velasco han enfrentado investigaciones o controversias por corrupción y tráfico de influencias, operando con impunidad en México, aunque una investigación estadounidense opera bajo reglas distintas.
Los partidos mexicanos pueden ser clasificados como organizaciones terroristas por EE.UU. si se demuestran vínculos con los seis cárteles incluidos en la lista del Departamento de Estado. El Verde, no parece haber dimensionado plenamente esta amenaza al formar parte de la alianza gobernante.
De extenderse la investigación de los EU a los brazos operadores de «La Mafia Verde» en Quintana Roo estaríamos ante una oleada de señalamientos que golpearían la estructura operativa del ‘Niño Verde’ en el estado, se conocería que el líder estatal de «La Mafia Verde», Renán Sánchez Tajonar extorsiona a los alcaldes con las aprobación de sus cuentas; que la FGE del estado encubre y protege a importantes capos del crimen organizado en la entidad con los que se habría pactado la reducción de ejecuciones; saldrán a la luz los pactos de alcaldes como Ana Patricia Peralta de Benito Juárez entrega contratos y extorsiona a empresarios. La pus verde en su máxima expresión. Los días de «La Mafia Verde» están contados en Quintana Roo.





