La FIFA vive su crisis más grave en la era Gianni Infantino. UEFA, Concacaf y la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) publicaron este lunes una carta abierta conjunta en la que acusan al presidente de haber roto la confianza «mediante el engaño» y de haberse «colocado por encima del colectivo».
El detonante fue el fallido proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), con el que Infantino pretendía escindir los derechos comerciales del Mundial y vender el 20% a inversionistas privados para recaudar 4 mil 200 millones de dólares, sin consulta previa a las confederaciones.
«El liderazgo en el fútbol no es una posesión. No se trata de conservar el poder ni de exigir conservarlo. Es un deber de servicio a la familia del fútbol que lo confía. Cuando la confianza se rompe mediante el engaño, ese deber ha sido abandonado», señala el documento firmado por Aleksander Ceferin (UEFA), Victor Montagliani (Concacaf) y Salman bin Ibrahim Al Jalifa (AFC).
Las tres confederaciones exigen una investigación independiente y advierten que la unidad del fútbol «debe ser respetada». UEFA ya amenazó con boicotear todos los torneos FIFA hasta que se garantice que no habrá planes similares.
La revuelta crece de cara a la elección de marzo en Marruecos, donde Infantino busca un cuarto mandato hasta 2031. Cinco federaciones europeas, incluida Inglaterra, retiraron su apoyo y Noruega pidió su dimisión inmediata. «No hay vuelta atrás», dijo Lise Klaveness.
En contraste, la CAF respaldó por unanimidad a Infantino el jueves, al igual que México, Argentina, Marruecos y Qatar. La Conmebol rechazó destituciones fuera de votación.
La FIFA pidió disculpas por los «errores» en la gestión, calificó otras acusaciones de «pura ficción» y denunció un «esfuerzo concertado para socavar» a su presidente.
La FIFA está paralizada. Fuentes citadas por The Times aseguran que UEFA, AFC y Concacaf exploran organizar sus propias competencias si Infantino no dimite.





