VILLAHERMOSA, Tab.- Pese a la reforma de austeridad que el propio Legislativo aprobó para poner tope al gasto, el Congreso de Tabasco violó los límites presupuestales para servicios personales en 2024 y 2025, con aumentos por encima de lo permitido por la Ley de Disciplina Financiera.
De acuerdo con el análisis del Presupuesto de Egresos y las Cuentas Públicas, el Poder Legislativo tabasqueño ejerció 412 millones de pesos en 2024, 62 millones más que los 349.7 millones de 2019, cuando inició la primera legislatura morenista con el discurso de la austeridad republicana. El salto más alto se registró entre 2022 y 2023, al pasar de 369 a 407 millones.
El grueso del incremento se concentra en el Capítulo 1000. Informes de la Secretaría de Finanzas revelan que el tabulador actualizado incluyó aumentos en remuneraciones permanentes y transitorias, prestaciones adicionales, bonos del Día del Padre, Madre, Reyes, Año Nuevo, útiles escolares, canasta navideña, vales de despensa, apoyo para lentes, quinquenios y aguinaldo.
La Ley estatal de Presupuesto y la reforma constitucional al artículo 127 que el propio Congreso aprobó en febrero -que establece que ningún funcionario puede ganar más que la Presidenta- prohíben crecimientos por encima de 3% en servicios personales y obligan a justificar cualquier ampliación. El Congreso, sin embargo, no presentó dicha justificación en sus informes trimestrales.
Mientras el gobernador Javier May Rodríguez pactó con el SUTSET aumentos salariales de hasta 14.9% para la burocracia -11 puntos por encima de la inflación- argumentando justicia social, el Legislativo mantuvo ese mismo beneficio para su personal pero también para su alta burocracia, elevando la nómina sin reducir plazas de confianza.
La Contraloría interna no ha emitido observaciones públicas, a pesar de que Tabasco fue el primer estado en aprobar el Plan B de la presidenta Claudia Sheinbaum para frenar privilegios y excesos.






