La inflación en México sigue dando respiro. En la primera quincena de julio, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) aumentó solo 0.07% respecto a la quincena anterior, con lo que la inflación anual se ubicó en 3.10%, su nivel más bajo desde diciembre de 2020.
El dato del INEGI muestra un descenso frente al 3.18% registrado al cierre de junio y marca cuatro meses consecutivos de desaceleración, ya dentro del rango objetivo de Banxico de 3% +/- un punto porcentual.
La baja vino del componente no subyacente —que incluye agropecuarios y energéticos—, que descendió 0.23% quincenal. Dentro de este, las frutas y verduras cayeron 1.50%, mientras que energéticos y tarifas autorizadas apenas crecieron 0.03%.
El protagonista fue el jitomate, que se desplomó 23.98% en la quincena, pasando de más de 60 pesos a un mínimo de 17 a 19 pesos por kilo en mercados y tianguis, quitando presión al INPC. En el reporte también bajaron chile poblano, chile serrano, uva, huevo y pepino.
En contraste, la inflación subyacente —que marca la trayectoria a mediano plazo— sigue renuente a bajar: subió 0.16% quincenal y se ubicó en 3.95% anual, con mercancías en 3.52% y servicios en 4.36%.
Por arriba presionaron el aguacate con alza de 18.51%, transporte aéreo 13.75%, papa, servicios turísticos y vivienda propia.
El dato sorprendió a analistas que esperaban 3.15% y la presidenta Claudia Sheinbaum lo destacó como “buena noticia”: “Decían que no podía bajar el precio del jitomate, ya bajó”.






