PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | A la presidenta municipal con licencia de Benito Juárez, Ana Patricia Peralta de la Peña, quien funge como comparsa del delfín de «La Mafia Verde» en la contienda interna de Morena para dirigir los trabajos de la Defensa de la Transformación y la Soberanía le pesa la corrupción que acumuló del 2024 a la fecha, principalmente en la entrega de contratos ligados a Jorge Emilio González Martínez «El Niño Verde» y a los amigos de su esposo Lucio Lastra Abreu, expedientes que el pueblo le está cobrando al darle la espalda en sus caminatas por el interior del estado.
Investigaciones periodísticas muy documentadas, han revelado los nexos con el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y su capo González Martínez; estos vínculos se traducen en millonarios contratos de servicios públicos, principalmente en el manejo de residuos sólidos, en medio de acusaciones de favoritismo, adjudicaciones directas y falta de transparencia.
Ana Paty inicio en política de la mano del «Niño Verde” en las filas del PVEM, fue diputada por ese partido antes de saltar a Morena en busca de cobijo y protección de sus tropelías. Reportes políticos locales describen a Ana Paty como una figura alineada al PVEM incluso después de su cambio de partido.
Por ello se ha documentado que Jorge Emilio el Capo Mayor de «La Mafia Verde» mantiene la influencia en la asignación de contratos en Cancún a cambio de apoyo político y su gran negocio es la Basura, tiene en pararlelo el “Cartel de la Basura» a través de la empresa Red Recolector S.A. de C.V., que ha recibido contratos por cientos de millones de pesos durante la administración de Ana Paty.
Durante el 2024 conocimos el contrato SIRESOL-DG-CPS-01-24: 348,738,152.23 pesos para la recolección de residuos y barrido; también el SIRESOL-DG-CPS-61-24: 168,449,388.40 pesos por iguales conceptos; tan solo en ese año Red Recolector se embolsó 517 millones de pesos, más un sobreprecio de 1,200 pesos por tonelada adicional.
Para 2025 el gasto total en recolección de basura ascendería a 1,282 millones de pesos, con Red Recolector captando alrededor de 718 millones. Esto representa un incremento superior a los 200 millones respecto al año anterior, varios de estos contratos se otorgaron por adjudicación directa y parte de la información ha sido clasificada. Otras empresas del mismo ecosistema, Red Ambiental Cipes, Protección Ambiental Contenedores, también han recibido decenas de millones en disposición final, mantenimiento de rellenos y equipo.
Otro eslabón importante en la corrupción del ayuntamiento es el esposo de la alcaldesa: Lucio Lastra Abreu, Esposo quien es señalado al interior del Cabildo como el “Señor de los Diezmos” y operador financiero clave en el municipio., donde sus amigos empresario participan con más de una docena de compañías que lo mismo venden un alfiler que rentan cientos de patrullas alas que también le cargan las refacciones y un negocio muy lucrativo es la venta de llantas para todo el parque vehicular del ayuntamiento.
Lastra Abreu encabeza con el llamado “Grupo Cancún”, una red de empresarios tabasqueños y locales que operó durante el gobierno de Roberto Borge y que, según las denuncias, habría continuado influyendo en la actual administración, teniendo como operador financiero a Cristóbal Gaudiano Rovirosa, “El Rafles de Cancún”, Cristóbal, es hermano de Gerardo Gaudiano (exalcalde de Centro, Tabasco, además fue investigado por la PGR/SEIDO como presunto prestanombres en la red de corrupción de Roberto Borge.
Lucio Lastra Abreu, Cristóbal Gaudiano, junto a Édgar Méndez Montoya, Alberto Silvestre Oriza Barrios y otros son quienes controlan e influyen en licitaciones y contratos del Ayuntamiento de Benito Juárez, especialmente en obras, demoliciones, saneamiento y servicios relacionados con Siresol; este grupo grupo habría participado en repartos de contratos de pavimentación, baches, luminarias y saneamiento ambiental por más de 1,600 millones en algunos ejercicios, con opacidad en los beneficiarios finales, durante el 2025.
Es pues, Ana Paty Peralta un ejemplo de lo que los fundadores de Morena no quieren en sus filas, pues ellos son el cáncer que correo el movimiento lopezobradorista de No Mentir, No Robar y No Traicionar al pueblo. “La Mafia Verde” tiene sus días contados.






