Documentos oficiales revelan que desde febrero de 2025 la Fiscalía General de la República y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, encabezada por Omar García Harfuch, ya identificaban a Mauro Alberto Núñez Ojeda, alias “Jando”, como piloto de confianza de la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa.
Según los informes, las autoridades mexicanas lo vinculaban como posible participante en la operación que derivó en la extracción de Ismael “El Mayo” Zambada hacia Estados Unidos. Los reportes de inteligencia lo ubicaban como operador aéreo con rutas entre Sonora, Durango y aeródromos clandestinos en la frontera, además de señalarlo por trasladar a figuras clave de la organización.
Pese a contar con esos indicios desde inicios de año, no fue sino hasta agosto de 2025 cuando “Jando” fue detenido y posteriormente entregado a autoridades estadounidenses en un proceso de extradición acelerada. La FGR confirmó la entrega, pero no detalló por qué se tardó medio año en concretar su captura, pese a que ya existían carpetas de investigación y alertas migratorias activas desde febrero.
El caso de “Jando” tomó relevancia tras la detención de “El Mayo” Zambada en territorio estadounidense el 25 de julio de 2024. Versiones de inteligencia apuntan a que Zambada habría sido engañado y trasladado en un vuelo privado desde México. Desde entonces, el papel de los pilotos se volvió central en las indagatorias binacionales.
La Secretaría de Seguridad no ha emitido postura sobre el tiempo que pasó entre la identificación del piloto y su entrega. Por su parte, la FGR sostuvo que la extradición se realizó “conforme a los tiempos procesales y en coordinación con el Departamento de Justicia de EU”.
El desfase de seis meses entre los primeros indicios y la entrega de “Jando” abre cuestionamientos sobre la velocidad de cooperación en casos de alto perfil y sobre los criterios para priorizar detenciones de operadores logísticos dentro de las estructuras criminales.






