PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | «La Mafia Verde» está preocupada, tiene miedo, sus candidatos no levantan, el pueblo les esta pasando la factura por lo que ha desatado un ‘guerra sucia’ atacando a las bases de Morena, a los fundadores del movimiento obradorista y utilizando TEQROO como verdugo que sin tapujos esta favoreciendo al proyecto del ‘Niño Verde’ para imponer a sus delfín utilizando a la presidenta con licencia Ana Paty Peralta, quien diariamente recibe el rechazo de las bases morenistas y la diputada comodín Alexa Munguia, la más rezagada de los candidatos, nadie la toma en cuenta y el diputado Renán Sánchez Tajonar le está entregando número rojos al capo mayor Jorge Emilio González Martínez.
En la contienda interna por definir quién liderará la transformación en Quintana Roo, los verdes no están jugando limpio, pues con las encuestas que dejaron claro quién lleva la delantera, los verdes montaron en cólera y utilizan al Tribunal Electoral de Quintana Roo (TEQROO) para emitir medidas cautelares a Rafael Marín Mollinedo, sin duda alguna un golpe bajo planeado por “La Mafia Verde” que ve cómo los fundadores de Morena ya ganaron, quieren romper la alianza y ganar en negociaciones mafiosa lo que el pueblo les está negando.
Los números inflados de sus supuestas afiliaciones no les alcanza y se fueron por el golpeteo bajo, y corrompiendo a las instituciones que están bajo su mando, están desesperados con quienes están “Rescatando el Movimiento”, la figura de Rafa Marín crece cada exponencialmente, la única salida que encontraron fue utilizar el tribunal para intentar quitarle la candidatura, están usando una institución que debería defender la democracia como si fuera un verdugo de la política, quieren descarrilar un proyecto , cuando se dieron cuenta el rechazo popular.
El análisis en la cúpula de Morena y en Palacio nacional es que “La Mafia Verde” en su desesperación no están respetando las reglas que se dictaron de cero golpes bajos entre compañeros y, sobre todo, prohibido usar las instituciones del gobierno para sacar ventaja, pero a ”La Mafia Verde” no les importó usar al TEQROO para atacar a Rafa Marín, los operadores del Verde se están saltando las trancas y desafiando directamente lo que tanto ha pedido la presidenta.
El uso del Tribunal para silenciar al fundador de Morena, no demuestra poder, solo refleja el miedo y la falta de apoyo real de un pueblo, que ya está cansado del saqueo y corrupción de los verdes que ya es inocultable.
Y basta ver cómo van las cosas, Ana Paty enfrenta un escenario polarizado marcado por la movilización de estructuras políticas, acusaciones ciudadanas de despilfarro y críticas de la oposición por presuntas prácticas de «acarreo» con recursos del ayuntamiento de Benito Juárez y obligando al personal a realizar apoyo en redes sociales y en mítines en la ciudad de Cancún.
«La Niña Verde» cambio la estrategia ante el rechazo del pueblo, ahora concentrado sus esfuerzos en caminatas informativas «casa por casa» y asambleas en localidades del estado para consolidar su estructura de cara a la encuesta del partido pero en cada puerta encuentra el rechazo.
Los eventos de la aspirante arrastran críticas en redes sociales y de sectores opositores debido al uso visible de camiones y transporte colectivo masivo para concentrar simpatizantes, una dinámica tradicionalmente ligada al «acarreo» corporativo, mientras en la zona norte y su bastión en Cancún presume de un fuerte despliegue de militancia, su reciente gira por municipios del sur del estado como Othón P. Blanco y Bacalar fue recibida con fricciones por grupos locales de Morena que acusan falta de arraigo en esa región.
Diversos sectores de la ciudadanía cancunense han denunciado públicamente que la presidenta con licencia destinó recursos significativos a eventos de imagen y propaganda política en lugar de solucionar problemáticas urgentes como el bacheo, la recolección de basura y la inseguridad en las regiones del municipio.
Alexa Murguía Trujillo la diputada local por el Distrito 4 en el Congreso de Quintana Roo, sorprendió en la escena política al registrarse oficialmente en la Ciudad de México como aspirante para coordinar los Comités de Defensa de la Transformación bajo las siglas del Partido Verde Ecologista de México (PVEM).
Al interior de Morena la califican como una advenediza, como0 relleno, como un comodín de «la Mafia Verde» debido a la naturaleza e intenciones percibidas detrás de su postulación, realmente es un relleno de boleta sin competencia real, ella no busca competir de manera genuina contra los aspirantes punteros.
Su función principal sería «rellenar» las encuestas para simular un proceso democrático, abierto y con mayor pluralidad de nombres, de acuerdo con señalamientos al interior de Morena la señalan que actúa como un peón útil para cumplir de forma artificial con los bloques de paridad de género exigidos por la legislación electoral vigente.
A diferencia de otros políticos, su registro ocurrió bajo un marcado secretismo mediático y sin acceso directo a la prensa para entrevistas, esto reforzó la percepción ciudadana de que se trata de una postulación meramente estratégica y no de una campaña territorial competitiva; además, Alexa Murguía se le vincula directamente con «La Mafia Verde» porque es una diputada surgida directamente de las filas del PVEM.
Su registro fue operado e impulsado por las figuras clave de esta cúpula en el estado, principalmente por el dirigente estatal del Verde, Renán Sánchez Tajonar, y durante su inscripción formal, estuvo respaldada físicamente por los operadores más importantes del partido a nivel nacional y estatal, incluyendo al coordinador de la bancada del PVEM en el Senado, Manuel Velasco.
Críticos del proceso interno afirman que su candidatura sirve como pantalla o distractor impulsado por los liderazgos históricos del PVEM asociados a Jorge Emilio González, «El Niño Verde», el capo mayor de esa mafia política que se incrustó en Morena, para desviar la atención de los verdaderos intereses del partido en la negociación de posiciones y afianzar la viabilidad de los otros proyectos como el de Ana Paty Peralta.
La preocupación de Renán Sánchez Tajonar, dirigente estatal de «La Mafia Verde» y presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política (JUGOCOPO) del Congreso local, es porque sus candidatos no levantan y las bases de Morena lo rechazan y su función de operar de manera estratégica para expandir el poder de su partido, sus acciones se centran en el control legislativo, el crecimiento masivo del padrón y la subordinación de Morena a los intereses del Verde en el estado.
Las principales acciones que ejecuta para consolidar e impulsar a «La Mafia Verde» es el empadronamiento y asegura que de 11 mil a más de 70 mil afiliados mediante la entrega constante de credenciales y la activación de estructuras locales en municipios del norte y sur, sin embargo la labor de zapa para llevar gente de Morena a su filas ha fracasado constante.
Eso sí, como líder de la XVIII Legislatura, utiliza la agenda institucional del Congreso para favorecer las posiciones del PVEM con la aprobación de reformas a modo impulsando leyes bajo la bandera ambientalista, como regulaciones de maltrato animal o crematorios que sirven de propaganda al partido, mientras bloquea o posterga iniciativas de la oposición o de las bases morenistas que resten control a su cúpula.
Además ha promovido reformas que alteran el funcionamiento de la representación en los ayuntamientos, como eliminar el pase automático a regidurías plurinominales, con el fin de debilitar a las minorías opositoras y asegurar espacios prioritarios para sus cuadros políticos.
Sánchez Tajonar despliega «Casas de Gestión» en su bastión de Cozumel y otras zonas para operar apoyos de carácter social y aunque se presentan como asistencia comunitaria, analistas locales señalan que estos centros funcionan como bases de operación electoral donde se condicionan ayudas directas, despensas o paquetes escolares a cambio de la afiliación o apoyo a la «Familia Verde», como él suele llamar.
También actúa como el operador de campo que materializa los pactos económicos y políticos decididos desde la cúpula nacional por «El Niño Verde». aprovechando la fuerte alianza que el PVEM tejió a nivel federal, Sánchez Tajonar presiona a los liderazgos de Morena en Quintana Roo para quedarse con las candidaturas más lucrativas de la entidad como Cancún y Puerto Morelos), desplazando a los fundadores originales de la Cuarta Transformación. “La Mafia Verde” tiene miedo ante el avance de quienes encabezan el “Rescate del Movimiento”, el obradorismo sigue ganando a pasos agigantados en Quintana Roo.






