Oriente Medio vivió este domingo una nueva escalada. La Guardia Revolucionaria iraní anunció el cierre del estrecho de Ormuz “hasta nuevo aviso” tras disparar un tiro de advertencia contra el portacontenedores M/V GFS Galaxy, con bandera chipriota, al que acusó de navegar por una “ruta no autorizada” y apagar sus sistemas. Un tripulante civil sigue desaparecido y la sala de máquinas sufrió daños graves.
“Debido a la brecha de seguridad causada por la intervención ilegal de potencias extranjeras, el estrecho queda cerrado hasta que cesen las intervenciones de Estados Unidos”, señaló el cuerpo armado iraní. Teherán advirtió que cualquier intento de reabrir el paso tendrá una “respuesta contundente” y que buques que no respeten las rutas impuestas serán detenidos. 2817
Horas después, el Mando Central de http://EE.UU. (CENTCOM) lanzó su tercera ronda de ataques de la semana contra Irán. Los bombardeos alcanzaron 140 objetivos militares: emplazamientos de misiles y drones, depósitos de municiones, redes de comunicación y puestos de vigilancia costera en el sur del país. “Estados Unidos está imponiendo un alto costo al seguir debilitando la capacidad de Irán para atacar a marineros civiles”, afirmó el Pentágono.
La confrontación rompe el memorando de entendimiento firmado el 17 de junio, que buscaba frenar la guerra iniciada el 28 de febrero y reabrir Ormuz. Por el estrecho transita una quinta parte del petróleo y GNL mundial; su cierre disparó los precios del crudo y avivó temores de inflación global.
Irán también lanzó ataques contra instalaciones militares en Jordania, Kuwait y Bahréin, mientras Israel se declaró “listo para atacar con más fuerza” si Teherán persiste. Trump declaró terminado el alto el fuego, pero dejó la puerta abierta a negociar. 28171bf375a7
La comunidad internacional observa con alarma: la OMI condenó el intento iraní de controlar unilateralmente el estrecho, y la UE sancionó a funcionarios de la Guardia Revolucionaria por amenazar la libertad de navegación. Mientras, el Galaxy permanece a la deriva y el Golfo Pérsico queda, de nuevo, al borde de una guerra regional.





