PODER & CRÍTICA | REDACCIÓN | La «línea verde» del Metro capitalino, que conecta Indios Verdes con Universidad, se prepara para un proceso de renovación mayor. Tras los constantes reportes de fallas eléctricas, hundimientos y problemas en la catenaria que han mermado la calidad del servicio, la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, confirmó que el proyecto de modernización está a las puertas de iniciar.
¿Habrá cierre de la línea?
La principal preocupación de los miles de usuarios que dependen de esta ruta ha sido un posible cierre prolongado. Ante esto, la mandataria capitalina fue enfática al señalar que la estrategia será similar a la implementada en la Línea 2: minimizar las afectaciones al usuario.
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Sin cierre total: Las autoridades buscarán ejecutar las obras con la línea en operación.
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Intervenciones focalizadas: Se prevén cierres temporales únicamente en tramos o estaciones específicas durante periodos determinados, evitando así el colapso de la movilidad en la Zona Metropolitana.
El alcance de la modernización
Con un presupuesto histórico de 41 mil millones de pesos, la intervención abarca las 21 estaciones del trayecto. El plan de trabajo contempla atender los puntos críticos que han generado retrasos constantes:
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Sistemas críticos: Rehabilitación total de instalaciones eléctricas, hidráulicas y de señalización.
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Infraestructura: Reparación de daños estructurales, hundimientos y fisuras.
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Seguridad y Accesibilidad: Modernización de elementos fijos para garantizar viajes más seguros y eficientes.
Cronograma y expectativas
Aunque no se ha fijado una fecha exacta de inicio, el Gobierno de la CDMX ha adelantado que el arranque de las obras está previsto para después del cierre de las actividades del Mundial 2026.
En los próximos días, se espera que las autoridades presenten el calendario oficial del proyecto, el cual detallará las etapas de intervención y las alternativas de transporte que se habilitarán para compensar las molestias durante las obras en las estaciones afectadas.
Este proyecto representa una de las apuestas de infraestructura más grandes de la actual administración para revitalizar la columna vertebral del transporte público en la capital, buscando recuperar la confiabilidad de una ruta que es fundamental para la conectividad con el Estado de México.






