Pescadores y prestadores de servicios de la bahía de La Ventosa, en el municipio portuario de Salina Cruz, denunciaron un nuevo desastre ecológico luego de que sus playas y zonas de captura amanecieran cubiertas por densas manchas negras de combustóleo y residuos de hidrocarburos, atribuidas presuntamente a las operaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex).
La directora de Ecología del Ayuntamiento de Salina Cruz, Diana González, informó que las autoridades locales se trasladaron de inmediato al sitio afectado para iniciar el levantamiento de actas y preparar un informe técnico detallado que acompañará la denuncia formal ante las instancias federales competentes en materia ambiental.
Doble golpe a la economía local: Mar de fondo y contaminación
La emergencia ambiental golpea a una comunidad que ya se encontraba en un estado de alta vulnerabilidad económica. Recientemente, los dueños de los pequeños restaurantes y palapas de la ensenada de La Ventosa sufrieron severas afectaciones y pérdidas materiales debido al fenómeno hidrometeorológico de mar de fondo.
Ahora, el sector pesquero y de recolección enfrenta una parálisis indefinida debido al arribo del hidrocarburo a la línea de costa:
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Impacto comercial: Suspensión inmediata de las actividades de pesca ribereña y de la extracción de ostiones y moluscos, principales motores económicos de las familias de la zona.
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Afectación visual: Cooperativistas locales denunciaron que el fuerte oleaje arroja de manera constante agua ennegrecida que impregna la arena, ahuyentando por completo al turismo local.
Emisores con fisuras y falta de mantenimiento industrial
Militantes y líderes pesqueros recordaron que este problema es crónico y deriva directamente de la infraestructura de la Refinería Antonio Dovalí Jaime de Pemex, ubicada en el puerto. La empresa productiva del Estado opera en la zona con dos emisores de un kilómetro de longitud diseñados para desfogar residuos industriales directamente al mar, una medida utilizada ante la falta de operación óptima de sus plantas de tratamiento de aguas residuales.
Ante el clamor y la exigencia de la comunidad, elementos de la Secretaría de Marina (Semar) se desplegaron en el área afectada para realizar recorridos de inspección marítima y evaluar la magnitud de la mancha de hidrocarburo en el agua, mientras los pobladores exigen sanciones severas y el cese definitivo a la contaminación de sus recursos naturales.






