Los recientes movimientos telúricos percibidos en el norte del estado han encendido las alertas de las autoridades de los tres órdenes de gobierno. El Sistema de Protección Civil —nacional, estatal y municipal— mantiene un monitoreo permanente ante la posibilidad de que estos fenómenos dejen de considerarse eventos aislados en la Península de Yucatán, lo que detonaría una reconfiguración profunda en las normativas de desarrollo urbano y seguridad estructural de la región.
Coordinación nacional y diagnóstico de infraestructura
Antonio de Jesús Riveroll Ribbon, director de Protección Civil en el municipio de Benito Juárez, formalizó el inicio de mesas de trabajo con la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC). El objetivo medular de estos encuentros técnicos consiste en analizar la frecuencia de los fenómenos y diseñar un protocolo de alertamiento temprano específico para el Caribe mexicano, una zona históricamente catalogada como de baja actividad sísmica.
El funcionario ratificó que el temblor registrado el pasado lunes 15 de junio concluyó con saldo blanco y sin afectaciones a los servicios estratégicos. No obstante, emitió un exhorto preventivo a la población civil y administradores de la zona hotelera para realizar una inspección física detallada de sus inmuebles, con especial énfasis en:
-
Identificación de grietas, fisuras o desprendimientos en muros de carga.
-
Monitoreo de deformaciones en columnas, trabes y vigas de soporte.
-
Evaluación prioritaria en los niveles superiores de edificios de gran altura (donde el efecto de oscilación y las vibraciones se perciben con mayor intensidad).
Modificaciones técnicas para nuevos proyectos de inversión
La presidenta municipal de Benito Juárez, Ana Paty Peralta de la Peña, confirmó que la administración local ya trabaja en coordinación con los colegios de ingenieros civiles y arquitectos del estado para robustecer el Reglamento de Construcción Municipal. Aunque el marco normativo vigente ya prevé ciertos criterios básicos de diseño estructural, la recurrencia de los sismos obliga a la integración de un apartado riguroso de ingeniería sísmica.
Las autoridades locales enfatizaron que cualquier ajuste a la legislación urbana estará estrictamente respaldado por estudios geofísicos y dictámenes técnicos definitivos, por lo que llamaron a los sectores productivos y a la ciudadanía a evitar especulaciones y mantenerse informados únicamente a través de los canales y comunicados oficiales emitidos por las direcciones de Protección Civil.






