La Selección Mexicana se despidió de sus últimos amistosos previos al Mundial 2026 con una victoria que dejó buenas sensaciones en el cuerpo técnico y en la afición. El “Tri” goleó en su último duelo de preparación y llega al torneo con el ánimo arriba y con señales claras de mejoría en todas las líneas.
El partido sirvió para que Javier Aguirre probara variantes y para que los futbolistas llegaran con ritmo a la Copa del Mundo. México mostró solidez atrás, circulación rápida de balón y definición cuando el rival dejó espacios. Los goles cayeron tras combinaciones por fuera y llegadas desde segunda línea, justo lo que el “Vasco” ha pedido en entrenamientos: atacar con volumen y sin miedo.
Aguirre evitó euforias. En conferencia reconoció que el resultado ayuda, pero recordó que los amistosos no dan puntos y que el Mundial es otro escenario. “Ganar siempre suma. El grupo sale con confianza, pero sabemos que en la Copa no hay margen de error. Lo que hicimos bien hay que repetirlo, y lo que falló hay que corregirlo ya”, declaró el técnico.
Entre las notas positivas destacó el funcionamiento colectivo y el aporte de jóvenes que pelean por un lugar. También la respuesta de los jugadores con experiencia, que ordenaron al equipo en los minutos clave. El cuerpo médico reportó sin lesionados, algo fundamental a días del debut.
México ahora enfoca su trabajo en detalles: pelota parada, transiciones y concentración en los cierres. La base del equipo está definida y el “Vasco” ya perfila el once para el primer partido.
Con este triunfo, el “Tri” cierra su etapa de preparación con saldo positivo. La prueba real comienza en el Mundial 2026, donde la exigencia será máxima. Por ahora, México llega con ritmo, confianza y la obligación de demostrar que está listo para competir ante cualquier rival.






