A un año del silbatazo inicial, la espera se volvió baile. En plazas, mercados y barrios de todo el país, miles de aficionados ya ensayan coreografías, cantos y rutinas de batucada porque “el cuerpo no aguanta más” y “el Mundial se siente cerca”.
En el Zócalo capitalino, cada domingo se instala el “Fan Fandango”, un punto de encuentro donde grupos de jóvenes practican pasos al ritmo de cumbia, reguetón y los cánticos que sonarán en el Estadio Azteca el 11 de junio de 2026. “No esperamos al partido, ya queremos el Mundial. Bailar es nuestra forma de calentar”, dice Andrea Morales, de 22 años, mientras ajusta una bandera en la espalda.
La Secretaría de Turismo reporta que 48 ciudades ya registraron actividades ligadas al Mundial: desde torneos en colonias hasta clases masivas de baile con temática futbolera. En Monterrey, la Macroplaza reúne cada viernes a más de 2,000 personas en el “Baila por el Tri”. En Guadalajara, la Glorieta Minerva se pinta de verde los sábados con comparsas que mezclan son jarocho y tambora con el “Cielito Lindo”.
Comerciantes también se sumaron. En el Mercado de Sonora, los puestos de máscaras y playeras ya venden matracas con luces LED y sombreros con bocinas integradas. “La gente no pregunta precios, pregunta si aguanta todo el partido y el festejo”, cuenta Don Rigo, vendedor desde 1986.
La FIFA reconoció el fenómeno. En su último reporte, destacó a México como el país con “mayor efervescencia previa” de las tres sedes. La FMF lanzó la campaña “Ya Se Baila”, que invita a subir videos de coreografías para ganar boletos. En dos semanas recibió 30 mil clips desde escuelas, oficinas y hasta asilos.
Especialistas en sociología deportiva explican que el baile funciona como válvula de escape. “El Mundial en casa genera una ansiedad colectiva positiva. La gente no solo quiere ver futbol, quiere ser parte del espectáculo”, señala la doctora Elena Ruiz, de la UNAM.
Los operativos de seguridad ya contemplan cierres viales para “zonas de baile” en las 16 sedes y 32 Fan Fest. Protección Civil capacita a colectivos para evitar incidentes en las concentraciones espontáneas que se multiplican cada vez que la Selección juega amistosos.
Mientras el calendario avanza, la consigna se repite en redes y calles: “Si ya late, que se baile”. Hoteles en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey reportan 70% de ocupación para junio de 2026, impulsada por aficionados que “prefieren llegar antes a aprender los pasos”.
El 11 de junio de 2026 el balón rodará en el Azteca. Pero en las calles, el Mundial ya empezó, y se baila.






