A 24 días del silbatazo inicial del Mundial 2026, el SoFi Stadium enfrenta una amenaza de huelga que podría paralizar los ocho partidos programados en Inglewood. Cerca de 2,000 empleados de alimentos, bebidas y limpieza, agrupados en Unite Here Local 11, exigen a FIFA y a Kroenke Sports & Entertainment una garantía pública: que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) quede fuera de cualquier operativo dentro y alrededor del recinto.
“ICE no debe tener ningún rol en estos juegos. Como trabajadores no queremos vivir con miedo al entrar al trabajo ni con el temor de ser detenidos al regresar a casa”, declaró Isaac Martínez, cocinero del estadio, durante una protesta frente al inmueble el domingo. El sindicato advirtió que, sin acuerdo, sus afiliados están listos para irse a huelga, lo que dejaría sin cocineros, meseros, bartenders y personal de limpieza durante el torneo.
La tensión surge luego de que el director interino del Departamento de Seguridad Nacional, Todd Lyons, asegurara que ICE desempeñará un “papel clave” en la seguridad del Mundial. Local 11 sostiene que la presencia de agentes migratorios crea un clima de inseguridad para empleados y aficionados, muchos de ellos latinos. También piden que FIFA no comparta datos personales de acreditaciones con agencias migratorias y que se protejan los empleos frente a la automatización.
El sindicato presentó una queja por prácticas laborales ante la Junta Nacional de Relaciones Laborales contra Legends Hospitality, Kroenke Sports y la propia FIFA. Además, vinculan el conflicto con la crisis de vivienda en Inglewood y solicitan apoyo para un fondo de renta asequible.
“Sin estos cocineros, sin estos lavaplatos, sin estos camareros, no hay juegos”, subrayó María Hernández, vocera de Local 11. La FIFA aún no responde públicamente. SoFi Management y Legends Global declinaron hacer comentarios.
Mientras tanto, el comité organizador de Miami confirmó que ICE no estará en su estadio tras dialogar con el secretario de Estado Marco Rubio, lo que aumenta la presión sobre Los Ángeles.
El SoFi Stadium, el más caro del mundo con un costo de 5,500 millones de dólares, albergará cinco juegos de fase de grupos, dos de dieciseisavos y uno de cuartos de final, incluido el debut de Estados Unidos el 12 de junio. Si no hay acuerdo, el Mundial podría arrancar con gradas llenas y cocinas vacías.






