La empresa de transporte público Ulua despidió al operador de la unidad 340 y la Dirección General de Transporte del Estado canceló su licencia de conducir, luego de que el chofer negara el acceso a dos hombres en silla de ruedas el pasado 5 de mayo sobre el bulevar Miguel Alemán, a la altura del fraccionamiento Costa de Oro.
La denuncia se viralizó el miércoles cuando un video de 40 segundos mostró al conductor cerrar la puerta delantera y arrancar pese a que los usuarios, identificados como Luis Gerardo y Mario, de 28 y 34 años, hacían señas para abordar. Testigos señalaron que el chofer argumentó “no tener rampa funcionando” y “ir retrasado”. La unidad, de la ruta San Miguel-Centro, cuenta con sistema de arrodillamiento y rampa retráctil, obligatorio desde 2022 para todas las concesiones de la zona conurbada Veracruz-Boca del Río.
Tras la difusión, la Dirección de Transporte Público citó al operador el 7 de mayo. En la audiencia, el chofer aceptó que la rampa sí servía pero decidió no activarla “por presión de tiempo”. La dependencia determinó la cancelación definitiva de su licencia tipo A para transporte público, con base en el artículo 84 fracción VI de la Ley 589 de Tránsito y Transporte, que sanciona negar el servicio a personas con discapacidad. Además, le impuso una multa de 300 UMAs, equivalente a 32 mil 571 pesos.
Por su parte, Ulua informó que dio de baja al conductor y suspendió tres días la unidad 340 para capacitación correctiva de toda la plantilla. “Reprobamos cualquier acto de discriminación. Reforzaremos la supervisión de rampas y el trato digno”, indicó la empresa en un comunicado. La concesión de la ruta no fue revocada, pero la autoridad advirtió que una reincidencia implicaría la pérdida del permiso.
La Comisión Estatal de Derechos Humanos abrió el expediente VBG/123/2026 y dictó medidas precautorias para garantizar el acceso al transporte de las víctimas. Ambos usuarios recibirán acompañamiento legal y psicológico.
El Instituto Veracruzano del Transporte recordó que todas las unidades urbanas deben contar con rampa, espacio para silla de ruedas y dar preferencia de ascenso. Negar el servicio es causa de revocación de licencia y, en caso de reincidencia del concesionario, de la concesión.
Luis Gerardo declaró: “Solo queríamos ir a terapia. Que esto sirva para que no le pase a nadie más”. La ruta San Miguel-Centro opera desde este lunes con verificadores a bordo para constatar el uso correcto de la rampa.






