El activista Chris Smalls, fundador del primer sindicato reconocido en una instalación de Amazon en Estados Unidos, fue arrestado este lunes frente al Museo Metropolitano de Arte mientras protestaba contra el patrocinio de Jeff Bezos y su esposa Lauren Sánchez a la Met Gala 2026.
De acuerdo con el Departamento de Policía de Nueva York (NYPD), un “hombre desordenado” de 37 años saltó la barricada ubicada en East 82nd Street y 5th Avenue e intentó avanzar hacia la alfombra blanca del exclusivo evento. Aunque la corporación no confirmó oficialmente la identidad, observadores y medios locales identificaron al detenido como Smalls, quien encabezó en 2022 la histórica campaña sindical en el almacén JFK8 de Staten Island.
El manifestante portaba un cartel negro idéntico al que había publicado horas antes en Instagram: denunciaba que Amazon “se niega a negociar un contrato con su sindicato” y acusaba a la compañía de “invertir en genocidio” por sus contratos tecnológicos con el gobierno de Israel. Videos mostraron a agentes tirando al hombre al suelo y confiscando el letrero.
Smalls, despedido por Amazon en 2020 tras organizar una protesta por seguridad sanitaria, enfrenta ahora cargos por invasión de propiedad, desorden público y resistencia al arresto. El NYPD señaló que los cargos “están pendientes”.
La protesta ocurrió tras la difusión de carteles en Nueva York que llamaban a “boicotear la Met Gala de los Bezos”, con imágenes de una lata de gas lacrimógeno sobre una alfombra roja y mensajes que vinculan a Amazon con el Servicio de Inmigración (ICE) y con supuesta explotación laboral. Los activistas señalaron también evasión fiscal y condiciones precarias en los centros de distribución.
El arresto reaviva la tensión entre Amazon y el movimiento sindical. Smalls, autor de un libro y conferencista sobre organización laboral, ha acusado a la empresa de prácticas antisindicales millonarias. En 2022 lideró la creación del Amazon Labor Union, primer sindicato reconocido en la firma, aunque desde entonces la compañía se ha negado a firmar un convenio colectivo.
Mientras las celebridades desfilaban en el interior del Met, la calle mostró la otra cara de la gala: demandas laborales y geopolíticas. Organizaciones de derechos humanos y colectivos pro-Palestina respaldaron la acción y exigieron que los patrocinadores “dejen de lavar su imagen con filantropía cultural”.
Amazon no emitió comentarios inmediatos. La Met Gala 2026, copresidida por Bezos y Sánchez, concluyó sin más incidentes, pero con el debate sobre las condiciones laborales en la tecnológica otra vez en la primera plana.






