Sir David Attenborough, el zoólogo, divulgador y documentalista británico que durante más de siete décadas ha sido la voz más reconocible del planeta, celebra este viernes su centenario convertido en leyenda viva de la defensa del medio ambiente.
Nacido en Londres en 1926, Attenborough cumple 100 años con una agenda que sigue marcando el ritmo de la divulgación científica: este jueves 8 de mayo estrena en Disney+ Océanos con David Attenborough, su nueva producción para National Geographic, coincidiendo con el Día Mundial de los Océanos. El documental, narrado a sus 99 años, recorre ocho hábitats marinos y advierte que “si salvamos el mar, salvamos nuestro mundo”, mientras propone soluciones urgentes para restaurar la grandeza de los océanos.
Con más de 30 series para la BBC, entre ellas La vida en la Tierra (1979), Planeta Tierra y Planeta Azul, sus trabajos han sido vistos por cientos de millones de personas. Su encuentro con dos gorilas de montaña que se le subieron encima, la cacería de orcas creando olas para romper el hielo y la historia de “Solitario George”, la última tortuga de la isla Pinta, son escenas que marcaron a generaciones.
La reina Isabel II lo definió como alguien con “capacidad inigualable para transmitir la belleza y la vulnerabilidad de nuestro entorno natural”. Barack Obama, Billie Eilish y millones de espectadores coinciden: Attenborough transformó la televisión en un aula planetaria.
Galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales en 2009, el título de Sir en 1985 y el máximo galardón ambiental de la ONU, su legado trasciende la pantalla. En Una vida en nuestro planeta (2020) advirtió que la humanidad enfrenta “nuestro mayor error” y que aún hay tiempo para corregirlo si se actúa ahora.
“Cuando era joven, sentía que estaba en la naturaleza intacta, pero era una ilusión”, escribió a sus 94 años. Hoy, a los 100, insiste: la recuperación de la Tierra no es asunto de inteligencia, sino de sabiduría. Sus documentales muestran ejemplos como la agricultura de Países Bajos o la reforestación en Costa Rica para probar que revertir el daño es posible.
Que no se acopie el olvido: Attenborough llega al siglo de vida con la misma misión que empezó en 1952, cuando la BBC lo contrató: acercar los misterios del mundo natural al público y recordarnos que somos parte, no dueños, de la Tierra.






