Neymar y Robinho Jr. dejaron atrás la tensión y ya conviven con normalidad en el vestidor del Santos, luego del altercado que protagonizaron el domingo 3 de mayo en el CT Rei Pelé y que encendió las alarmas en el fútbol brasileño.
Todo comenzó cuando Robinho Jr., de 18 años e hijo del exseleccionado Robinho, superó con un regate a Neymar durante la práctica. El ’10’ lo interpretó como una falta de respeto, reaccionó con una zancadilla y, según testigos, terminó propinándole una bofetada en la cara. “Ney se irritó y se sintió irrespetado”, reportó Globo Esporte. El cruce subió de tono con empujones y forcejeos hasta que compañeros los separaron.
La respuesta fue inmediata: el club abrió una investigación interna por orden del presidente Marcelo Teixeira, mientras los representantes de Robinho Jr. enviaron una notificación extrajudicial exigiendo medidas y acceso a las imágenes del entrenamiento. Incluso se evaluó la rescisión de contrato del juvenil por “ausencia de condiciones mínimas de seguridad”.
Sin embargo, la reconciliación llegó rápido. Esa misma tarde, Neymar reconoció su error y buscó a Robinho Jr. para disculparse. “Fue eso, una bofetada en la cara, pero en el momento pidió disculpas. Me pidió disculpas varias veces y le dije que están aceptadas”, contó el propio Robinho Jr. El ’10’ también contactó a la familia del joven para reiterar su arrepentimiento.
La paz se selló en la cancha. El lunes entrenaron juntos “como si nada” y el miércoles ambos viajaron a Asunción para el duelo ante Recoleta por Copa Sudamericana. Neymar marcó y lo celebró con Robinho Jr. simulando darle otra bofetada, ahora en broma, para mostrar que el incidente quedó atrás.
Fuentes del vestidor indicaron a UOL que el grupo cerró filas con Neymar, al considerar que “lo que pasa en el entrenamiento se resuelve en el entrenamiento”. El código interno pesó más que la notificación legal.
Con el Mundial 2026 a la vuelta, el técnico Cuca confirmó que cuenta con Neymar y que el episodio no afectará su convocatoria. “Comete errores todo el mundo. Lo importante es arreglarlos”, dijo Robinho Jr.
Que no se acopie el conflicto: en Santos, la tormenta ya pasó.






