La Organización Mundial de la Salud confirmó este miércoles que el brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius corresponde al virus de los Andes (ANDV), la única de las 24 cepas registradas en humanos con capacidad comprobada de transmisión de persona a persona. El brote deja ya ocho casos, tres fallecidos y un pasajero en cuidados intensivos en Johannesburgo.
El virus de los Andes fue identificado en 1996 en Argentina y es predominante en la Patagonia, desde donde zarpó el crucero. A diferencia de otras variantes, el contagio entre personas ocurre por contacto estrecho y prolongado a través de fluidos corporales, en contextos hospitalarios, familiares o sexuales. “Es una transmisión muy ineficiente: lineal, de una persona a otra, hasta que se corta”, explicó Rafael Toledo, catedrático de Parasitología de la Universidad de Valencia.
Pese a la alarma, la OMS y el Ministerio de Sanidad español insisten en que el riesgo de propagación masiva es bajo. El número reproductivo básico del hantavirus es prácticamente cero, frente al 3 que tuvo el SARS-CoV-2 en 2020. Aun así, la cepa Andes es la más peligrosa: puede derivar en síndrome cardiopulmonar por hantavirus, con letalidad cercana al 40%.
Síntomas: de gripe a insuficiencia respiratoria
Los primeros signos aparecen entre 1 y 8 semanas tras la exposición y se confunden con una gripe: fiebre alta, escalofríos, dolores musculares, cefalea, náuseas, vómitos, diarrea y dolor abdominal. En 48 horas el cuadro puede agravarse con tos, opresión en el pecho, dificultad para respirar, caída de la presión arterial y taquicardia por filtración de líquido a los pulmones. No existe tratamiento específico; los pacientes graves requieren terapia intensiva y asistencia respiratoria mecánica.
En Argentina, país con más casos reportados en 2026, la letalidad promedio de los últimos años ronda el 18,5%, pero en el brote actual alcanza 31,7%. Chile reporta que 43% de los infectados este año han muerto.
La OMS pidió no imponer restricciones de viaje, pero recomendó vigilancia a contactos estrechos. “Que nos acopie la prevención: evitar roedores, ventilar espacios cerrados y acudir al médico ante fiebre con dificultad respiratoria”, indicó el organismo.






