El mediodía de este sábado, una palapa del parador turístico de Halachó, ubicado en el kilómetro 100 de la carretera federal Campeche-Mérida, fue consumida por las llamas en cuestión de minutos. El humo blanco que comenzó a salir del techo de guano se transformó en una columna de fuego que obligó a evacuar a visitantes y artesanos que laboraban en los 18 locales del sitio.
Ante la magnitud del siniestro, elementos del Ejército, Policía Municipal, Guardia Nacional y SSP de Yucatán se movilizaron, pero la intensidad del calor impidió una intervención inmediata. Por eso se activó el apoyo intermunicipal: bomberos de Maxcanú, Umán y una pipa de Protección Civil de Calkiní, Campeche, arribaron al punto para reforzar el combate al fuego.
Los bomberos calkinienses, con experiencia en incendios de palapas y monte alto, se sumaron a las maniobras de enfriamiento en los puestos de artesanías que aún ardían. Su intervención permitió controlar los focos que amenazaban con extenderse a locales contiguos. Tras varias horas de trabajo conjunto, el incendio quedó sofocado sin que se reportaran personas lesionadas.
La SSP informó que ambos carriles de la vía federal permanecieron cerrados de manera preventiva por el humo denso, y se exhortó a los automovilistas a utilizar rutas alternas. Ya por la tarde, la circulación fue reabierta una vez que el personal operativo descartó riesgos adicionales.
El parador de Halachó es punto de descanso para viajeros y espacio de venta para decenas de familias artesanas. Aunque las pérdidas materiales son significativas, autoridades destacaron que la coordinación entre Yucatán y Campeche evitó una tragedia mayor. “Cuando el fuego no respeta límites, la ayuda tampoco”, señaló un elemento de Protección Civil de Calkiní al concluir la jornada.
La causa del incendio aún se investiga, aunque testimonios preliminares apuntan a un cortocircuito en la instalación eléctrica de una de las palapas. La SSP mantiene presencia en la zona y reiteró el llamado a reportar emergencias al 9-1-1.






