“Son trabajos con sueldos muy exorbitantes, muy buenos, muy llamativos… y después nada se sabe de ellos”, advirtió Selene Ortiz, integrante del Colectivo Solecito, al denunciar que en Veracruz continúan las desapariciones de personas enganchadas mediante ofertas de empleo falsas que prometen salarios atractivos.
De acuerdo con los testimonios recabados por madres buscadoras, las víctimas son citadas a supuestas entrevistas laborales tras responder a anuncios en redes sociales como Facebook, TikTok e Instagram. Los ofrecimientos van desde 5 mil pesos semanales por labores de limpieza, construcción o seguridad, hasta puestos sin experiencia con alojamiento incluido. Una vez que acuden, se pierde todo contacto. “Nos llegan reportes de todas las edades: jóvenes, hombres y mujeres entre los 30 y 50 años”, detalló Ortiz.
La activista subrayó que, aunque persiste la desaparición forzada, se ha identificado un patrón: el uso de vacantes con sueldos elevados para atraer a personas en situación económica vulnerable. “La necesidad presiona a las familias y obliga a ciudadanos a asistir a citas sin prever que se trate de una actividad ilícita”, dijo.
La Secretaría de la Defensa Nacional también alertó que en la zona norte de Veracruz, municipios como Tuxpan y Cerro Azul registran reclutamiento de jóvenes para actividades delictivas bajo el engaño de empleos bien pagados. “Los jóvenes fácilmente se deslumbran por lo que ven en redes sociales”, explicó el sargento Guillermo Alvarado Cerón.
Especialistas en ciberseguridad y la Policía Cibernética recuerdan que una empresa seria jamás solicita depósitos, pide acudir de inmediato sin proceso formal o contacta solo por WhatsApp desde números informales. Las ofertas fraudulentas suelen carecer de datos específicos, presentar errores ortográficos y citar en lugares poco transitados o masivos donde la ausencia pase desapercibida.
Ante el riesgo, colectivos pidieron a las autoridades fortalecer la verificación de vacantes y a la sociedad, implementar talleres de autocuidado laboral. Este 10 de mayo, madres buscadoras marcharán del bulevar Ávila Camacho hasta el Asta Bandera, en la Plaza de la Soberanía, para exigir la localización de sus hijos. “Esperemos que la sociedad tenga más cuidado”, concluyó Ortiz.






