El Congreso del Estado de Sinaloa aprobó por unanimidad, en sesión extraordinaria, la licencia temporal solicitada por el gobernador Rubén Rocha Moya para separarse del cargo mientras la Fiscalía General de la República (FGR) realiza la investigación derivada de la acusación que el Departamento de Justicia de Estados Unidos formuló en su contra por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
La votación se realizó este sábado a las 08:00 horas, luego de que la noche del viernes Rocha Moya presentara formalmente la solicitud. “Informo al pueblo de Sinaloa que hoy presenté ante el Congreso del Estado la solicitud de licencia temporal al cargo de gobernador, mientras dure el proceso de investigación”, declaró el mandatario en un mensaje difundido en redes sociales.
Rocha Moya, de Morena, afirmó que la decisión busca “facilitar la actuación de las autoridades mexicanas” y reiteró que las acusaciones en su contra son “falsas y dolosas”. “Tengo la conciencia tranquila. A mi pueblo y a mi familia los puedo ver de frente porque no los he traicionado y nunca los traicionaré”, aseguró. Añadió que comparecerá ante la justicia cuando sea requerido y que no permitirá que el caso se use para dañar al movimiento de la Cuarta Transformación.
La acusación fue presentada el 30 de abril por la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York e incluye a otros nueve funcionarios sinaloenses, entre ellos el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez, quien también pidió licencia. La FGR informó que la petición estadounidense de detención provisional con fines de extradición “no cuenta con elementos de prueba” suficientes y que iniciará una investigación propia para determinar si existen datos que sustenten órdenes de aprehensión.
Mientras dure la ausencia de Rocha Moya, el artículo 58 de la Constitución local establece que, si la licencia no excede 30 días, el secretario general de Gobierno asumirá como encargado del despacho. Si supera ese plazo, el Congreso deberá nombrar a un gobernador interino por mayoría absoluta. El mandatario afirmó que su separación es temporal y que volverá al cargo al concluir la indagatoria.
El proceso ocurre a menos de dos meses de que se cumplan dos años de mandato y en medio de tensiones diplomáticas, luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum exigiera a http://EE.UU. pruebas “contundentes e irrefutables” antes de proceder contra cualquier funcionario mexicano.






