El descontento laboral en el Ayuntamiento de Carmen volvió a las calles. Decenas de empleados sindicalizados, encabezados por el SUTBAJC y el SUTPMIDEC, acusaron a la administración de Pablo Gutiérrez Lazarus de acoso, explotación y despidos injustificados, advirtiendo posibles paros si no hay respuesta.
En el último año, al menos 20 trabajadores —en su mayoría mujeres con más de 30 años de servicio en el área de Apoyo a Instituciones— fueron dados de baja sin notificación previa ni justificación. “Nos dijeron hace 10 días que ya no podíamos seguir laborando. Muchas son de la tercera edad y se quedaron sin posibilidad de jubilarse”, denunció Miguel Ramón Córdova, secretario general del SUTBAJC. Las afectadas eran intendentes en escuelas pagadas por la Comuna y ahora exigen liquidación conforme a la ley, quinquenios pendientes y las plazas heredables que marca el Contrato Colectivo.
Los sindicatos también señalan prácticas de hostigamiento: cambios de adscripción sin respetar condiciones generales de trabajo, pérdida de horas extras, jornadas excesivas sin compensación y amenazas de poner a disposición o despedir a quienes se nieguen a laborar fines de semana sin viáticos. “Salen a comunidades rurales desde las cinco de la mañana y regresan sin comida ni apoyo económico. Es una falta de respeto”, afirmó Córdova.
El secretario general del SUTPMIDEC, José del Carmen Urueta Moha, confirmó que el bono de perseverancia y lealtad lleva seis meses sin pagarse, pese a que las tablas actualizadas ya fueron entregadas. Además, trabajadores con sueldos inferiores al salario mínimo exigen un ajuste a entre $4,200 y $4,500 mensuales.
La diputada federal Ariana Rejón Lara calificó los despidos como “injusticia e insensibilidad” y aseguró que configuran delitos en agravio de la base trabajadora. La Subsecretaría del Trabajo estatal reconoce que Carmen y Campeche enfrentan cerca de 12 mil demandas laborales, la mayoría por despidos injustificados acumulados desde hace tres sexenios.
Los sindicatos presentaron una contrapropuesta para 2026: no piden nuevas prestaciones, sino el cumplimiento de derechos adquiridos y el incremento salarial que, sostienen, “ya dieron mucho y apoyaron al Ayuntamiento”. Advirtieron que, de no haber diálogo, intensificarán las protestas en pleno Día del Niño y Día de la Madre.



